La transición energética afecta a todo el conjunto de la actividad económica, por supuesto al sector energético, pero también y de forma muy especial a la industria. La necesidad de disponer de las tecnologías necesarias para el despliegue de energías renovables y de materias primas fundamentales para el propio sector energético y otros sectores estratégicos han llevado a la UE a ampliar el enfoque de la transición energética al sector industrial. El objetivo es aumentar el peso del sector industrial dentro de un proceso de descarbonización y de desarrollo sostenible.Seguir leyendo....