Un referente del feminismoNació por casualidades en Puente Genil en 1947, pero Esteban Tabares es sevillano, sevillanísimo, que esta semana ha recibido la Medalla de la Provincia de Sevilla por su trayectoria solidaria y combativa. Maestro de escuela y teólogo, se fajó como cura obrero y jornalero en Aguadulce, contribuyendo a la creación del Sindicato de Obreros del Campo en 1977. Años más tarde abandona el sacerdocio, se casa y vuelca su dimensión espiritual en una solidaridad radical vinculada a los derechos humanos. Su destino acaba cruzándose con la Fundación Sevilla Acoge, donde ha perfeccionado su vocación de acompañar a quienes llegan y eligen vivir en Sevilla, apelando a la conciencia individual y social para superar la exclusión.Pregunta. ¿Cómo ve usted la solidaridad en estos tiempos tan cambiantes en los que cada uno sigue yendo a lo suyo?Respuesta. La solidaridad es una planta que necesita buenas raíces. Y esas raíces ahondan y encuentran su sitio en el corazón. La solidaridad no es una elaboración mental, ni intelectual, ni de personas con grandes títulos académicos. La solidaridad nace del sentimiento de empatía, del sentir que el otro y yo somos lo mismo y que yo crezco si él crece y yo soy si él es también. De lo contrario no es posible la solidaridad. La cultura africana negra, sobre todo en Sudáfrica, utiliza un nombre muy bonito que se llama Ubuntu. Significa "yo soy si tú eres". Yo soy si tú creces al mismo tiempo que yo crezco. De lo contrario, si tú disminuyes, yo también. Así pues, la solidaridad es una invitación a tener un corazón blando y cambiar nuestro corazón de piedra por un corazón de carne.P. ¿Por qué cuando era más difícil protestar había más gente como ustedes que protestaban y hoy, que es tan fácil protestar, nos cuesta tanto movilizarnos?R. Porque cuando uno es joven se siente movido por la dificultad. Cuando todo es regalado, parece que nada cuesta y que solamente hay que pedir y exigir. Y cuando nos faltan las cosas es cuando nos acordamos de que "ay, si yo hubiera estado allí, si yo hubiera hecho", pero ya es tarde. Entonces es necesario estar siempre despiertos porque si no, como dice el refrán, camarón que se duerme se lo lleva la corriente. Y ahora estamos en una corriente adversa, con el viento de cara y en contra, perdiendo grandes conquistas sociales, culturales, de todo tipo, que habíamos ganado. Nadie nos las regaló y ahora tampoco las regalarán."La libertad personal, igual que la libertad colectiva, no son regalos"P. ¿Usted en aquel tiempo vio peligro a su integridad física, se vio en riesgo, se vio incluso apartado de la sociedad por las reivindicaciones que a veces llevaba a cabo?R. Ciertamente, pero no voy a contar mis batallitas porque eso no queda bien. Pero sucedió así, como toda persona que entrega su vida por causas justas sabe que va a encontrar cruces y calvarios, como el gran transformador del mundo, Jesús de Nazaret. Para mí, es modelo de vida, y lo es para muchas personas, se nombren o no se nombren como cristianas. Yo soy cura, cura obrero y cura casado, pero seguidor del mensaje y del estilo de vida de Jesús. Y eso lo hace mucha gente, con nombre o sin nombre, ateo o no ateo, agnóstico o creyente. Lo importante es: tú y yo somos lo mismo y nos jugamos lo mismo en esta vida.sevilla provinciaSevilla, qué talento todos los días Pablo Fdez. QuintanillaP. La visita del Papa parece que va a hacer un gran hincapié en la parte social. Entiendo que eso a usted le alegra, que vaya a ir a Canarias, que vaya a poner en el centro la situación que viven los inmigrantes.R. Ciertamente es un gran gesto, muy importante. El Papa tiene voz y altavoz y sus posiciones son elocuentes y lanzan un mensaje importante. Recordemos que en el año pasado, 2025, murieron en el Mediterráneo 10.000 personas ahogadas, de las cuales un 30% en las aguas cercanas a Canarias. Eso es el mar, que es fosa. Y no podemos quedar indiferentes. Si dejamos que sigan muriendo los que van buscando la vida, ¿qué será de nuestra vida? Una vida que no merece vivirse.Esteban Tabares, en la gala de la provincia de Sevilla, este jueves.-FERNANDO VAZQUEZP. ¿Era Jesús socialista, tenía un pensamiento que podría considerarse hoy de izquierdas, progresista?R. Pues lo de Jesús va mucho más allá del calificativo moderno, que no es de su tiempo, de socialista o comunista o ecologista o cualquier otra cosa. Todo lo que sea bueno hoy, se lo podemos aplicar a Él. Y todo lo que sea indigno e injusto hoy, hay que aplicárselo también a Jesús, diciendo Jesús no quería eso, ni Jesús dijo eso. Así pues, cada palo que aguante su vela.P. Ha dicho usted que todavía sigue siendo cura, pero cura casado. Parece una forma de reclamar a su propia Iglesia una cierta forma de entender las cosas de otra forma, en la que los curas pudieran tener otro rol en la sociedad.R. Exactamente. Cuando una ley no tiene sentido o pierde su sentido porque el tiempo ha cambiado y lo que se aceptó en una época ya hoy no sirve, pues algo así pasa con el celibato. Es una disposición solamente disciplinar, y lo que un día pudo ponerse, otro día puede quitarse. Cuando una ley es injusta o no tienen sentido, como mejor se quitan es saltándoselas.Tabares recibe la medalla de la mano del diputado provincial José Antonio Mesa.-FERNANDO VÁZQUEZP. Es decir, que ese espíritu de rebeldía tiene usted que mantenerlo también en su forma de entender la vida.R. Ciertamente. La libertad personal, igual que la libertad colectiva, no son regalos. Son esfuerzos personales o grupales, libertad por alcanzar aquellos espacios que otros nos niegan.P. ¿Qué necesita esta provincia de Sevilla con respecto a lo que seguía necesitando hace 50 años?R. Necesita muchas cosas. Yo no soy experto en el tema pero si sacamos la lista, necesita viviendas asequibles, espacios para construir... Necesita leyes que eviten los desahucios, necesita oportunidades para que los jóvenes puedan encontrar su primer empleo. También necesita mayores niveles de tolerancia y de conocimiento del otro. ¿Qué son los demás? ¿Quiénes son estos que han llegado que no son de Sevilla ni son de España, pero que ya son los nuestros? Nos-otros, que es nos y los otros, así hacemos el nosotros. ¿Cómo construir una sociedad habitable con espacios suficientes para que todos puedan habitarla? Eso se va a aprender a unir sin confundir y a distinguir sin separar. Mi territorio no es mi territorio. Yo nací aquí por pura casualidad y otros deciden venir aquí, pues qué bien que han tenido libertad para elegir. Y nadie se la podrá negar ni nadie se la podrá cortar. La paradoja de fondo es que a los que llegan de otros lugares los necesitamos, los necesitamos, pero no los queremos. A ver cómo arreglamos esa contradicción. Nos necesitamos, pero no nos queremos.