Edición original: Bizarre Year None #1 (DC Comics, 2026)Guion: Kevin Smith, Eric CarrascoDibujo: Nick PitarraEntintado: Nick PitarraColor: Michael GarlandFormato: Grapa. 24 páginas. 3,99€Bizarrada«I prefer coffee guy.»Bizarro es un villano clásico, uno de los favoritos de la redacción, aunque su carácter humorístico hace que muchos fans no se lo tomen demasiado en serio.Representa uno de los clichés del género al ser el reverso del héroe por excelencia: Superman. El cliché del cliché.Creado por Otto Binder y George Papp en Superboy #68 (1958), debutó en la Edad de Plata. Bizarro es un reflejo distorsionado de Superman, un reflejo de espejo, ya que es un Superman al revés.En su nacimiento editorial, fue creado por el Profesor Dalton y su máquina duplicadora. Utiliza esta para duplicar a Superboy, pero lo que surge es una copia defectuosa con la piel blanca. Nace Bizarro. En esta primera aventura Superboy se ve obligado a matarlo mediante kryptonita azul. Años después el personaje es devuelto a la continuidad por Lex Luthor, convirtiéndose en un concepto recurrente y algo torpe del universo Superman. Cada reformulación/reincio/etapa larga de Superman ha contado con su Bizarro, con su matiz del concepto, desde Byrne a Johns, pasando por las Aventuras de Superman. Además, que ha pertenecido una innumerable cantidad de supergrupos de villanos y eventos. Es difícil encontrar cómics del personaje interesantes debido a su estupidez bondadosa, su involuntaria capacidad de destrucción y a su desesperante forma de expresarse. Sin embargo, en los últimos años han aparecido autores que han sabido darle cierto empaque.Además del especial Bizarro Comics y de la miniserie puramente humorística y caricaturesca por parte de Heath Corson y Gustavo Duarte, tenemos el arco de Geoff Johns en su venerada etapa en Superman y el mucho más reciente de Jason Aaron.Estos dos autores han intentado rebajar el tono humorístico de Bizarro para darle profundidad y encaje en la continuidad, desarrollando dos interesantes arcos en los que conocemos más y mejor la psicología de Bizarro y la sociología de su tierra cúbica.Pero el personaje tiene poco recorrido y a pesar del esfuerzo de estos dos destacados guionistas, no tiene capacidad por si mismo para aguantar grandes sagas (a no ser que sea usado como arma o secundario muy, muy lejano). Su nivel de poder y su estupidez lo hacen difícilmente manejable.No en vano, DC se caracteriza por su dispersión, diversidad y falta de cohesión. Líneas, sellos, universos alternativos… todo es posible en DC fuera de la pegajosa y dichosa continuidad. El cineasta Kevin Smith, se une a Eric Carrasco a los guiones para formar un tridente letal con el dibujante Nick Pitarra, para un nuevo cómic de Bizarro.Bizarro Year None es el título con un juego de palabras que nos hace temer lo peor: la incomodidad del sobadísimo juego de palabras reverso de Bizarro.Sin embargo, el no-juego se queda ahí, si bien se trata de un cómic humorístico.El centro de la historia es el Planet en el que vemos una redacción intensa, atropellada, llena de chistosos tópicos sobre el periodismo y sobre la irrelevancia del entrañable Jimmy Olsen.Irrumpe, en una página desaforada, un soldidato (soldadazo más bien) de plomo gigante del Juguetero, que se pasea por la ciudad como si esta fuera de juguete, sembrando caos y destrucción.El (estrafalario y contracultural) profesor David Dalton activa su máquina duplicadora para salvar la ciudad y entra en acción Bizarro, pero no solo él. Su presencia es contaminante y transforma poco a poco el entorno, las personalidades de los protagonistas e incluso la forma del planeta.Se trata de un inicio divertido, humorístico sin ser cargante, original, con diálogos chispeantes y en ellos que vemos una panorámica estimulante de Metropolis con versiones carismáticas de los personajes que se nos hacen familiares y reconocibles, yendo a la esencia de su personalidad. Uno se siente como si se reencontrara con viejos colegas. Esta es parte de la gracia de estas historias, más o menos frívolas, fuera de continuidad. Tampoco es una comedia descacharrante, pero tiene un tono despreocupado, estimulante, con un clima de que puede pasar cualquier cosa.Desataca de forma primorosa el dibujo de Nick Pitarra. Con un estilo de la escuela de Quitely o Burnham, con elementos caricaturescos y trazos de underground, Pitarra ofrece un desempeño espectacular con un planteamiento tridimensional de la viñeta. A diferencia de autores mucho más mecánicos, cuyo trabajo parece más industrial, en el que tenemos personajes en primer plano y fondos intercambiables y despersonalizados detrás, Pitarra dibuja escenarios y mete a los protagonistas dentro, interaccionando con el entorno. Se trata de un planteamiento mucho más personal, artesanal, detallado y bello (a pesar de la fealdad de los personajes). Uno devora las páginas gracias a la riqueza de detalle, al trazo voluptuoso y al movimiento hipnótico de la acción (aquí se emparenta fuertemente con Quitely (dibuja una portada alternativa que ponemos como imagen destacada)). La fuerza y la personalidad de Pitarra suponen un chute de adrenalina para el lector que tiene la sensación de estar leyendo un tebeo que mezcla el underground de Crumb y Shelton, con All Star Superman, el Jimmy Olsen de Fraction, además de una visión humorística de los medios de comunicación.Se trata de un soplo de aire fresco, un comic luminoso, divertido, que sabe sacarle el jugo a la parte lúdica de Metropolis, una reformulación de los conceptos de la Edad de Plata y a sus gigantescas posibilidades (como siempre defendió el gran Morrison).Se suma a la también espectacular miniserie sobre las nuevas kryptonitas por parte de los “heladeros” de pronta llegada en nuestras tiendas.¡Larga vida a la Edad de Plata (reformulada)!Lo mejor• El dibujo de Pitarra• Un cómic muy entretenido.Lo peor• Alguna reseña USA lo ve como algo ya visto (¿en serio?)