Fracasa otra apuesta por automatizar la pizza: cae la startup aliada de Domino’s

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La inteligencia artificial se ha promocionado desde su irrupción como una tecnología que simplifica procesos y que cualquiera con unas nociones básicas y tiempo sería capaz de manejar y adaptar a su labor. Nada más lejos de la realidad. Las aristas que envuelven a los procesos cotidianos y la falta de finura de la tecnología están llevando a un escenario en el que cada vez más empresas prescinden de ella o se ven abocadas al cierre por no lograr establecerla de manera óptima y viable.El último tropiezo de la automatización lo ha protagonizado la empresa emergente Picnic, que contaba entre sus socios con la cadena de pizzerías Domino's. En su momento, Picnic logró recaudar 53 millones de dólares para desarrollar su modelo de negocio basado en robots pizzeros. Pero, tras años sin lograr consolidar su idea y pese al acuerdo con Domino's, ha tenido que declarar la bancarrota y, según informa GeekWire, vender la propiedad intelectual del negocio a un comprador anónimo.Una tendencia, la del fracaso de la robotización, que ha sido especialmente notoria en el mundo de la restauración. Han sido varias las cadenas de comida rápida y servicios de cafetería que han apostado por automatizar parte de sus flujos de trabajo gracias a la inteligencia artificial. La experiencia no parece haber salido como esperaban y algunas como Starbucks han optado por dar marcha atrás ante la ineficacia de estas soluciones en tareas logísticas tan básicas como el control del inventario.53 millones de financiación y cierre abrupto También Pizza Hut ha sido testigo de cómo pretender controlar los locales con inteligencia artificial no ha sido más que una pérdida de tiempo y dinero. Pudiera parecer que la IA tiene algo contra el plato italiano por excelencia, pero se trata de algo mucho más sencillo que eso.En su caso, Picnic buscaba a través de su 'Picnic Pizza Station' contar con un sistema automatizado que se encargara de repartir sobre la masa de las pizzas todos los ingredientes: base de tomate, queso e ingredientes adicionales. El objetivo era ambicioso: 100 pizzas por hora. Domino's vio en ello una oportunidad para expandir su modelo de negocio a más localizaciones de manera ágil y estableció una alianza con Picnic en el año 2022.La IA, sin lugar en la restauración El robot Pepper en Pizza Hut / Imagen de Aloysius Low (CNET)Pero aquella unión nunca llegó a fraguar en un proyecto tangible. En los años posteriores Picnic tuvo que hacer frente a problemas internos, como la salida de dos directores ejecutivos y el recorte de la mitad de su personal, además de otros inconvenientes a nivel de ejecución de su plan de obtener al maestro pizzero robótico perfecto.Con menos personal, recursos gastados y sin soluciones en el horizonte, el único resultado posible es el que se acaba de confirmar: Picnic se ha visto obligada a declararse en quiebra y liquidar la propiedad intelectual del proyecto. Con ello, Domino's se queda sin un aliado para expandir sus sedes y para automatizar los procesos de elaboración de pizzas en sus locales.Este tropiezo pone de manifiesto que el sector de la restauración cuenta con estructuras y dinámicas que escapan al alcance actual de la robótica. La cocina tiene sus propios trucos y exige una flexibilidad y capacidad de adaptación que, por ahora, las máquinas no han logrado aprender, concediendo un nuevo triunfo a los humanos frente a los robots.