Detrás de cada vídeo que aparece en las redes sociales de Ilia Topuria hay mucho más que cámaras, luces y edición. Existe un engranaje creativo que trabaja a la velocidad del doble campeón mundial de la UFC. Un equipo que vive entre entrenamientos, viajes, sesiones interminables de grabación y revisiones al detalle para convertir el día a día del luchador en un relato capaz de conectar con millones de personas. Ahí es donde entran Sergio Lorenzo Ares y Abdu Allali Segura , las dos personas encargadas de construir el universo audiovisual que rodea a Topuria. «No hay dos días iguales, vamos adaptándonos a la programación que tiene Ilia», explica Abdu. Su trabajo consiste en capturar los mejores momentos y transformarlos en contenido que mantenga viva la narrativa del campeón. «Buscamos la mejor manera de transmitir las ideas que se nos ocurren a Sergi y a mí y luego lo trasladamos a la edición». La clave, según cuentan ambos, no está únicamente en el equipo técnico. «Tenemos buenas cámaras, pero no es solo el material, es saber sacarle el mejor partido al instrumento que tenemos», apunta Abdu. En un entorno tan exigente como un training camp de UFC , el timing lo es todo: «También es importante saber en qué momento te metes o en qué momento te sales de la escena, sin molestar a Ilia o a otro miembro del equipo». La relación entre Abdu y Topuria viene de lejos. «Yo también hago jiujitsu brasileño y conocí a Ilia en el Climent Club. Empezamos a tener relación, fue todo en alza y hasta el día de hoy, son casi ocho años trabajando juntos». Con el crecimiento mediático del peleador, el volumen de trabajo también se disparó. «Era tanto volumen que necesitaba a una persona que me complementara, que es Sergi». Ese complemento terminó convirtiéndose en una sociedad creativa perfectamente sincronizada. Sergi Lorenzo, como se le conoce, define el funcionamiento del equipo casi como una coreografía aprendida tras cientos de horas de rodaje. «Nos organizamos muy bien porque hay que ir fluyendo, tenemos muy bien repartidas las labores. Abdu muchas veces me guía porque tiene mucha experiencia con las artes marciales mixtas». La coordinación llega a tal punto que apenas necesitan hablarse en mitad de una grabación. «Tenemos nuestros códigos para saber cómo organizarnos físicamente, si uno está a la derecha o la izquierda. Son horas de experiencia y aprender a decirnos cosas con la mirada ». El objetivo de ambos no es solo grabar a Topuria, sino potenciar su figura pública. «La función durante el 'training camp' es documentar todo lo que está pasando para que todos los fans puedan vivirlo desde dentro», señala Sergi. «Nuestra posición es engrandecer aún más su figura, como si los aficionados estuvieran en primera línea. Divulgar su mensaje y su filosofía y que la gente lo disfrute». En esa construcción de marca, las redes sociales juegan un papel esencial. El equipo vive pendiente de las tendencias digitales y de cómo adelantarse a ellas. «Siempre estamos un pasito por delante de lo que se está llevando en redes sociales», asegura Abdu. «Si vemos que la tendencia es un carrusel, explotamos ese formato. La idea es adelantarse». Sergi comparte esa misma visión estratégica. «Cuando trabajas con una figura como Ilia, siempre tienes que pensar que marca tendencia» . Por eso, consumen y analizan constantemente contenido audiovisual para detectar nuevos caminos narrativos. «Tratamos de inspirarnos en algunos referentes». Sin embargo, el contexto del campeón también marca límites. «Ahora como el 'training camp' está establecido, no podemos inventarnos nada», explica Sergi. «No le puedo pedir a Ilia que vaya, por ejemplo, a esquiar. No es el momento». Todo gira alrededor de la preparación deportiva y de la obsesión por el rendimiento. Una exigencia que empieza por el propio Topuria. «Ilia es un tren que va a 200 kilómetros por hora; o te pones a la altura o te quedas atrás en la primera parada», resume Sergi. «Es súper exigente consigo mismo y exige lo mismo para su equipo. Eso es muy bueno porque te hace dar el cien por cien». Abdu coincide plenamente con esa idea. « Ilia es muy exigente, pero trabajar con él es lo mejor, porque hace magia . Todo lo que grabamos queda muy bien, es muy perfeccionista». Aunque el equipo creativo tenga margen para desarrollar ideas, el campeón supervisa cada detalle. «Todo nuestro contenido pasa por él. Confía en nosotros, pero él tiene la supervisión final. Siempre hay debate». Ese perfeccionismo se refleja especialmente en 'Road To The White House' , la serie documental que publica Topuria en YouTube y que se ha convertido en una pieza clave de su estrategia mediática, acumulando decenas de millones de visualizaciones entre todas las plataformas. El proyecto recupera la esencia de un formato anterior que ya había funcionado durante la conquista del cinturón mundial. «Es una idea que hemos vuelto a recuperar, que fue crear 'Road to the Belt'. Creemos que es un altavoz mediático enorme », explican ambos. La filosofía detrás del formato conecta directamente con la manera en la que la UFC construye a sus grandes estrellas. «La UFC vende peleas, pero también historias», destacan. «Las redes sociales son muy importantes, es esa ventana que nos abre al mundo y hay que aprovecharlo». Y ahí es precisamente donde el trabajo de Sergi Lorenzo y Abdu cobra valor. En convertir entrenamientos, silencios, viajes y momentos cotidianos en una narrativa capaz de alimentar el fenómeno global de Ilia Topuria. Porque detrás de cada golpe viral, cada vídeo motivacional y cada episodio de 'Road To The White House', hay un equipo que trabaja para que el campeón también gane fuera del octágono.