Estaba todo preparado y programado con puntualidad británica. A la una de la tarde. Firma y media hora después, la presentación ante los medios de comunicación. Anthony Gordon quería regresar de inmediato a Inglaterra para tener unos días de descanso antes de concentrarse con la selección inglesa por el Mundial. Faltaban esos flecos que no parecen nunca ser nada y que se convirtieron en una espera de más de 8 horas. Una jornada muy larga, larguísima, para los cerca de 60 periodistas que aguardaban las primeras palabras del extremo inglés en las instalaciones del club azulgrana.Leer más]]>