Durante siglos hemos vivido en un paréntesis climático excepcional: una bajamar larga que permitió fundar puertos, ciudades y economías enteras sobre tierra que, en condiciones normales, estaría bajo el agua. Pero la ciencia avisa de que ese paréntesis se está cerrando. La Antártida Occidental, la capa de hielo más inestable del planeta, decidirá cuándo suban los océanos… y a qué velocidad.