(ZENIT Noticias / Ciudad del Vaticano, 22.05.2026).- El viernes 22 de mayo, en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico, el Santo Padre recibió en audiencia a un grupo de participantes en un congreso sobre IA organizado y promovido por dos Dicasterios de la Curia Romana: el de la Comunicación y el de Cultura-Educación. Ofrecemos a continuación el texto del discurso del Santo Padre traducido por ZENIT al castellano:***En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. La paz sea con vosotrosBuenos días a todos y ¡bienvenidos!Me alegra acogerlos después del Congreso internacional que se celebró ayer para conmemorar la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones. Como estudiosos y expertos versados en la comunicación digital, su preocupación por el futuro de la humanidad los ha traído a Roma para reflexionar sobre la alfabetización mediática y digital. Al participar en esta iniciativa, cada uno de ustedes ha aportado sus propios dones y talentos para contribuir a la dirección futura de la humanidad en este tiempo caracterizado por el crecimiento exponencial de la tecnología, que es una cuestión particularmente importante para la misión de la Iglesia.Es precisamente en el contexto de la misión universal de la Iglesia donde mejor puede comprenderse su compromiso a favor de las comunicaciones sociales. De hecho, el decreto sobre los instrumentos de comunicación social del Concilio Vaticano II —que dio origen a la Jornada Mundial de las Comunicaciones— comienza recordándonos que la Iglesia «fue fundada por Cristo Señor para llevar la salvación a todos los hombres, y […] por eso impulsada por la obligación de difundir el mensaje evangélico» (Inter mirifica, n. 3). La principal preocupación de la Iglesia ha sido, y sigue siendo, la salvación eterna de cada persona humana. Como leemos en el Evangelio de Juan: «que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a quien tú has enviado, Jesucristo» (Jn 17, 3).Este deseo de que «todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tm 2, 4), por tanto, no debe informar solo nuestras decisiones y acciones, sino también el uso y la orientación dados a los medios de comunicación, a la tecnología digital y a la inteligencia artificial, a fin de asegurar que estos instrumentos estén puestos al servicio auténtico de la humanidad. Como tristemente pone de manifiesto la desenfrenada promoción e implementación de tecnología a expensas de la dignidad humana, y el daño causado cuando los chatbots y otras tecnologías explotan nuestra necesidad de relaciones humanas, estamos experimentando verdaderamente un eclipse del sentido de lo que significa ser humanos (cfr. Mensaje para la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales). Por ello, es aún más necesario recuperar una comprensión del verdadero significado y la verdadera grandeza de la humanidad tal como los entiende Dios. Es en este sentido que el desafío al que nos enfrentamos actualmente «no es tecnológico, sino antropológico» (Ibídem), y es mi esperanza que la Carta Encíclica que se publicará en unos días pueda contribuir a responder a este desafío.A la luz de esto, confío en que solo a través de la contemplación de Cristo, el Verbo Encarnado, podemos no solo recuperar una visión correcta de Dios, sino también llegar a comprender la verdad de la humanidad. Puesto que «con la encarnación el Hijo de Dios se ha unido en cierto modo a todo hombre» (Gaudium et spes, n. 22), el corazón humano nunca comprenderá las profundidades de sus propios recovecos ni entenderá su propio valor separado del corazón de Cristo. Por esta razón, la verdadera custodia del rostro y de la voz de cada individuo debe comportar necesariamente un encuentro con aquel que es «imagen del Dios invisible», siendo al mismo tiempo el hombre perfecto (Col 1, 15).Naturalmente, todo esto debe tenerse presente mientras se discuten las implicaciones de la tecnología digital y el papel de la Iglesia en las comunicaciones sociales. No es una tarea siempre fácil, pero hemos sido llamados a llevar la luz de Cristo al mundo, iluminando cada dimensión de la actividad humana (cfr. Jn 8, 12; Mt 5, 14-16). ¿Cómo no hacerlo en nuestros días, especialmente ante un tema tan extendido en la sociedad? En consecuencia, la Iglesia se siente en la obligación de contribuir al esfuerzo de planificar e introducir la alfabetización en los medios, la información y la inteligencia artificial en los sistemas educativos. De este modo, puede ayudar a asegurar que las personas adquieran capacidades de pensamiento crítico y que las tecnologías contribuyan a la salvación de quienes las utilizan (cfr. Mensaje para la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales; Inter mirifica, n. 3).Todos nosotros, estoy seguro, estamos especialmente preocupados por las posibles consecuencias del uso de la tecnología digital y de la inteligencia artificial no solo en el desarrollo físico e intelectual de niños y jóvenes, sino también en su bienestar espiritual. A este respecto, todos, pero particularmente los jóvenes, «se ejerciten en un uso moderado y disciplinado» de estas tecnologías (Inter mirifica, n. 10), sostenidos por la guía de padres y educadores. Además, a la luz de la misión de la Iglesia y de las actuales convicciones erróneas respecto a Dios y a la persona humana, la alfabetización digital debe incluir también una educación en la verdad sobre Dios y sobre la humanidad. Los jóvenes, en particular, están abiertos a esta verdad y ansiosos por descubrir el sentido de la vida. Por ello, debemos ayudarlos a encontrar al Cristo vivo y enseñarles a integrar el uso de la tecnología en un estilo de vida holístico.Queridos hermanos y hermanas, este es un tema que me está particularmente en el corazón y que está en el corazón de la Iglesia. De hecho, en cuanto Madre, la Iglesia se interesa por la vida de sus hijos, deseando guiarlos a la plena madurez (cfr. Ef 4, 13). Es mi esperanza que estas reflexiones conduzcan a una renovada confianza en la tecnología como fruto del genio de la persona humana en armonía con el designio creador de Dios. Agradeciéndoles sus esfuerzos presentes y futuros, de corazón invoco sobre ustedes y sus familias las bendiciones divinas de sabiduría, alegría y paz. Gracias.Traducción del original en lengua italiana realizado por el director editorial de ZENIT.Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace. The post León XIV y la necesidad de orientar el uso de la tecnología digital y la IA hacia la dignidad humana y la misión evangelizadora appeared first on ZENIT - Espanol.