Aunque Marshals: Una historia de Yellowstone cuenta con uno de los grandes protagonistas de la serie madre entre sus filas, el propio Kayce Dutton, no es menos cierto que desde su concepción misma ha hecho por separarse de ella, tanto en formato, estos son episodios más o menos autoconclusivos, como en las situaciones que vemos acompañando al grupo de los US Marshals en Montana.Pero de vez en cuando a esta suerte de spin-off con alma de secuela le es imposible esconder su origen, y además de los conflictos por la tierra, las reservas indias y las cuestiones políticas, que las hay pero en mucha menor medida, comparte con Yellowstone el gusto por los cliffhangers al acabar una temporada.Así, en esta ocasión, el final de la primera temporada ha dejado prácticamente a todos sus personajes principales en peligro, con traiciones inesperadas, posibles muertes y nuevos villanos preparados ya para la segunda entrega. Por suerte este mismo otoño, en principio, tendremos nuevos episodios gracias a la ya confirmada temporada 2 de Marshals: Una historia de Yellowstone. Ver con SkyShowtimeEl enemigo en casaEl episodio final termina confirmando una teoría que muchos espectadores llevaban semanas sospechando: Tom Weaver no era precisamente el amable ranchero que aparentaba ser. El personaje interpretado por Chris Mulkey acaba revelándose como el cerebro detrás de buena parte de los ataques y conspiraciones que hemos visto a lo largo de la temporada.La revelación llega justo después de que Kayce Dutton, interpretado por Luke Grimes, decida no vender East Camp, el terreno heredado de su familia. Una decisión muy en la línea de Yellowstone y de la obsesión de los Dutton por conservar sus tierras cueste lo que cueste. El problema es que Weaver no parece dispuesto a aceptar un "no" por respuesta.El incierto destino de Tate DuttonSin embargo, el cliffhanger más potente del episodio tiene como protagonista a Tate Dutton, el hijo de Kayce y Monica. Después del ataque armado contra East Camp y del tiroteo que deja herido al propio Kayce, Tom Weaver se ofrece a llevarse al joven a Texas para pasar unos días pescando. Todo parece relativamente inocente y normal hasta que descubrimos que uno de los hombres implicados en el ataque a Belle y Cal trabaja directamente para Weaver. El mensaje de "está hecho" antes de despegar deja claro que Tate podría estar realmente en manos del gran villano de la serie.La situación se complica todavía más porque Dolly Weaver, hija de Tom y posible interés amoroso de Kayce, permanece en Montana junto al protagonista. La serie deja en el aire si ella conoce realmente los planes de su padre o si también está siendo manipulada.Belle y CalOtro de los grandes interrogantes de cara a la segunda temporada afecta a Belle y Cal. Los dos marshals acuden a investigar una pista relacionada con los ataques contra Thomas Rainwater y terminan cayendo en una emboscada.La escena corta abruptamente justo cuando varios hombres armados abren fuego contra ellos, dejando completamente en el aire su destino. Y aunque cuesta imaginar que la serie elimine a dos personajes tan importantes de golpe, los responsables ya han avisado de que no saldrán ilesos de lo ocurrido.Además, el episodio también sigue desarrollando la tensión romántica entre ambos personajes, algo que llevaba cocinándose lentamente durante toda la temporada.Andrea, Mo y el futuro de la serieEl final también deja abierta la posible marcha de Andrea Cruz a Washington D.C., una decisión que no convence absolutamente a nadie dentro del equipo. Especialmente a Cal, que considera a Andrea una pieza fundamental del grupo.Por otro lado, Mo Brings Plenty se convierte inesperadamente en uno de los grandes protagonistas del episodio gracias a varias escenas de acción especialmente intensas defendiendo a Rainwater y a Tate durante el asalto a East Camp.