El pensamiento egipcio ofrece una vía singular para comprender el ajedrez como símbolo de armonía, prudencia y destino. Desde el senet faraónico, asociado al tránsito del alma y al principio de Maat, hasta la llegada del shatranj en el Egipto islámico, el juego aparece como una metáfora moral y espiritual. Esta reflexión recorre su presencia en la filosofía, la literatura y la cultura egipcia como espejo de la vida, el poder y la sabiduría. | Imágenes (IA): Uvencio Blanco Hernández