El incendio que lleva más de 48 horas activo en Almonte se sitúa "en pleno corazón del Parque Nacional de Doñana". Así lo describe Eloy Revilla, científico del CSIC y director de la Estación Biológica de Doñana, que en declaraciones a lavozdelsur.es ha detallado qué es exactamente lo que está ardiendo y por qué la zona es tan difícil de controlar."La zona que está quemándose es la parte norte de Marismillas, que es el centro, el corazón del Parque Nacional de Doñana", explica Revilla. No es cualquier rincón del parque. Es una zona que incluye varios ecosistemas encadenados: el borde de las dunas, los corrales —las partes bajas interdunares con vegetación—, bosque de pinos, matorral y los pastizales de la vera, que es el ecosistema que hace de frontera entre la marisma y el monte. Todo eso está ardiendo. La vegetación afectada tampoco es cualquier cosa. "Es un lugar de muy alto valor".Un trabajador de Infoca, visualiza el incendio desde Bajo de Guía en Sanlúcar.-JUAN CARLOS TOROEl director explica que "en esa zona hay un nido de águila imperial que ahora mismo está con pollos". También hay "nidos de milano real", una especie catalogada como "muy amenazada tanto en Europa como en Andalucía". "Es la única población que queda", añade Revilla.Las imágenes aéreas muestran el incendio rodeado de arena y agua, lo que podría llevar a pensar que su expansión tiene límites naturales. Revilla matiza esa lectura. "La arena que se ve son dunas móviles en las que es muy difícil moverse". Moverse con maquinaria pesada en ese terreno, sin experiencia específica, es "fácil quedarse atascado". No es un entorno convencional.A eso se suma la dirección del viento. Las bandas de vegetación de la zona van de sureste a noroeste, que es exactamente la dirección que sigue el viento. Eso convierte el avance del fuego en algo casi predecible en su dirección, pero muy difícil de cortar. Y trabajar en ese entorno tiene un riesgo añadido para los propios efectivos. "Hay que recordar que el Infoca es probablemente uno de los mejores cuerpos de extinción de incendios forestales a nivel europeo", apunta Revilla. "Y si no lo están pudiendo controlar es porque es muy difícil".¿Incendio provocado?La Junta de Andalucía ha deslizado que podría tratarse de un incendio provocado. Revilla prefiere esperar a que se desarrolle ese análisis. Lo que sí apunta es que la coincidencia resulta llamativa: pocas horas antes de que se declarara el fuego, habían pasado por la zona las hermandades del Rocío procedentes de Cádiz, a través de la vía pecuaria. "Normalmente ahí no hay nadie, no se mueve más que la gente que trabaja dentro del espacio natural. Es muy raro que haya tanto movimiento de gente".Miembros del Infoca, en Sanlúcar, este martes.-JUAN CARLOS TOROTambién señala que hubo otro incendio simultáneo un poco más al norte, en una zona muy cercana. Dos focos casi a la vez, en un lugar habitualmente despoblado. "La causa última del incendio hay que esperar a que hagan un análisis", concluye.Revilla aprovecha la entrevista para lanzar un aviso que va más allá del incendio concreto. El fuego se declaró justo cuando las hermandades acababan de pasar, no mientras lo hacían. Eso, dice, fue una suerte. Pero lo que podría haber ocurrido merece una reflexión. "Si ocurre eso cuando están pasando, en una zona forestal en la que las actividades de evacuación y de extinción son muy difíciles, la situación puede ser muy peligrosa"."Decenas de miles de personas pasan por lugares de alto valor y de muy difícil control o gestión cuando hay un incendio. El riesgo para las personas puede ser muy elevado", añade. El dispositivo del Plan Romero es, en sus palabras, "muy excepcional y único", pero no elimina el riesgo. "Eso es algo evidente".Operativo del Infoca al otro lado del Guadalquivir.-JUAN CARLOS TOROSobre la recuperación: prudencia y tiempoComparado con el incendio de Las Peñuelas, que afectó a una superficie mucho mayor y en condiciones ambientales más extremas, en junio de 2017, con 8.000 hectáreas, frente a las 400 actuales. Revilla prefiere no establecer aún una jerarquía. "Hasta que no sepamos cuál ha sido el alcance no vamos a poder tener una idea más clara" del verdadero alcance. Lo que sí señala es que la vegetación mediterránea tiene una gran capacidad de recuperación tras el fuego. "Si es un fuego rápido, que no tiene mucha intensidad, esperamos que la recuperación sea rápida". Pero eso, insiste, es una conversación para después. "Ahora mismo lo que hay es un incendio activo en un lugar de alto valor. Vamos a dejarles que hagan su tarea".