Las promesas que llegan asociadas a revoluciones como la que plantea la inteligencia artificial obligan a las empresa a mover ficha. La idea es no quedarse atrás cuando otras entidades implementan las novedades, aunque sea a costa de establecer nuevos métodos no testados y sobre los que hay más sombras que luces.Y esas sombras han obligado a la popular cadena de cafeterías Starbucks a, como dicen los jóvenes, "recoger cable" y tener que dar marcha atrás.. Los experimentos en los que se involucra a la inteligencia artificial en el sector de la restauración no están resultando como cabría esperar y primero Taco Bell y posteriormente Pizza Hut han tenido que desandar el camino, justo como le toca hacer ahora a Starbucks.Sistema impreciso y que afectaba a los empleados Starbucks ha tenido que dar marcha atrás ante los fallos de su herramienta de IAHa sido la agencia de noticias Reuters la que ha señalado que Starbucks ha decidido prescindir de la herramienta de inteligencia artificial que había implementado hace menos de un año para conocer de manera pormenorizada el stock con el que contaba en los almacenes de sus establecimientos para los ingredientes necesarios para sus bebidas y leches, esas que ahora puede recomendar ChatGPT de manera directa tras la integración de Starbucks en el asistente. La idea era contar con un sistema capaz de automatizar el inventario y agilizar la recepción de aquellos productos que estuvieran agotados o próximos a hacerlo. Pero el resultado no ha cumplido con las expectativas y ha provocado errores de conteo que complicaban el trabajo diario de los empleados de los establecimientos de Norteamérica en los que se había instaurado.Han sido nueve meses de gestión con la herramienta impulsada con inteligencia artificial en los que Starbucks no ha encontrado razones para prolongarla en el tiempo ni para exportarla a sus locales más allá de Norteamérica. El funcionamiento se basaba en emplear las cámaras de las tabletas de las tiendas y sensores LiDAR para escanear los almacenes y contar los ingredientes en tiempo real, con el fin de evitar la escasez de ingredientes.Pese a todo lo que pueden hacer los modelos de inteligencia artificial, esta tarea a priori sencilla resultó no serlo tanto. El sistema cometía errores a la hora de contabilizar los productos así como en la lectura de los etiquetados, provocando que la gestión del stock se viera más perjudicada que beneficiada.El software, desarrollado por la firma NomadGo, cometía errores constantes en el conteo visual a través de las tabletas: confundía de forma frecuente los distintos tipos de leche, registraba mal las cantidades y en ocasiones se olvidaba de contar cajas o productos enteros. El presagio para esta herramienta no era nada positivo, pues el sistema ya había fallado públicamente en el propio vídeo de promoción oficial de Starbucks al ser incapaz de reconocer una botella de sirope de menta.Regreso al método tradicional Los empleados de Starbucks harán el trabajo que no ha sabido hacer la IA - UnsplashReuters tuvo acceso a un boletín interno de Starbucks para los empleados de la cadena, fechado el pasado lunes, en el que les informaba que desde ese mismo momento el sistema de conteo automatizado quedaba fuera de uso y que "los componentes de las bebidas y la leche se contarán ahora de la misma manera que se cuentan otras categorías de inventario en su cafetería".La idea de la franquicia pasa por mejorar la cadena de suministro para que ninguna de sus cafeterías tenga escasez de aquellos productos que demandan los clientes. Para lograrlo, y a la vista de las complejidades y errores surgidos por el sistema de automatización de recuento de leche y otras bebidas, ha optado por devolver a los empleados la responsabilidad de gestionar el inventario de sus locales, en lo que supone una nueva oportunidad de los humanos de demostrar su valía ante los avances tecnológicos.