Durante décadas, arqueólogos y filólogos debatieron si la tragedia de Pompeya había ocurrido en pleno verano o avanzado el otoño romano. Pero un congreso internacional acaba de cerrar la discusión: la lectura original de Plinio el Joven era correcta. Las pruebas que sugerían octubre o noviembre quedan ahora reducidas a errores medievales y malinterpretaciones modernas.