La primavera trae días más largos, más desplazamientos y también uno de los riesgos más habituales en carretera durante esta época del año: los deslumbramientos provocados por el sol. La Dirección General de Tráfico advierte de que la luz intensa al amanecer y al atardecer puede afectar gravemente a la visión del conductor y aumentar el riesgo de accidente. Seguir leyendo....