Antonio Moreno lo tiene todo para ser un fenómeno de las redes sociales sin buscarlo demasiado: un kiosco en Los Molares, un pueblo de la provincia de Sevilla, una familia que aparece en cámara y una forma de hablar que engancha desde el primer vídeo. Con 3,2 millones de seguidores, su cara y sus vídeos circulan por TikTok e Instagram a diario. Y alguien ha intentado sacar dinero de eso sin su permiso.El kioskero ha confirmado en un vídeo reciente que ha puesto una denuncia contra una persona que llevaba tiempo suplantando su identidad en redes sociales. El método era tan simple como descarado: descargaba sus vídeos y los subía en cuentas falsas con la misma descripción, haciéndose pasar por él para monetizarlos.Lo que más ha indignado a Antonio Moreno no es solo el robo, sino la desfachatez del suplantador. Según ha contado, esa persona llegó a ponerse en contacto con él para ofrecerle un porcentaje de los ingresos generados con su propio contenido. "Me dijo con sus propias palabras que estaba monetizando mis vídeos para ganar dinero y que me iba a dar un porcentaje", ha relatado el creador, que no ha dudado en calificar la propuesta de delito.La Policía ya investiga el casoLa denuncia ya está en manos de la Policía Nacional, que ha comenzado a investigar al responsable. Según ha explicado Antonio Moreno, los agentes le han informado de que el suplantador está cambiando de nombre de usuario en Facebook para intentar dificultar su localización. Una estrategia que el kioskero descarta que le sirva de mucho. "Aunque cambien 70, 50 o 90 veces de nombre van a dar con esa persona", ha asegurado.@antoniiomrenoSe que me estas viendo, se te va a caer el pelo, ya esta la policia con tu identidad y ya te tienen! Te va a costar caro hacerte la cuenta a mi costa👍🏻♬ sonido original - El Kioskero👋🏼🍭El creador ha recordado además a sus seguidores que su única cuenta oficial de Facebook tiene 13.000 seguidores. Cualquier perfil distinto a ese, avisa, no es él.Un mensaje directo al suplantadorMoreno no ha querido cerrar su vídeo sin dirigirse directamente a quien está detrás de las cuentas falsas, consciente de que probablemente le está viendo. El mensaje ha sido claro y con el tono que le ha hecho famoso: "Si no tienes dinero, ponte a trabajar como hace todo el mundo, cogiendo algodones, cogiendo aceitunas. No plagies la imagen de otra persona para coger dinero, que eso es delito". Y ha cerrado con una advertencia: "Me lo vas a dar tú a mí al final".