En 2021, el Telescope Array de Utah detectó la llamada 'partícula Amaterasu': un rayo cósmico con una energía tan extrema que supera todo lo que pueden producir los aceleradores de partículas humanos. Su dirección apuntaba al vacío del espacio, sin ninguna fuente visible. Un nuevo estudio de Penn State publicado en Physical Review Letters propone una explicación: podría ser un núcleo atómico más pesado que el hierro, capaz de viajar distancias intergalácticas sin perder energía