Tesla quiere reorientar la movilidad y el traslado de personas por carretera y por ello centra buena parte de sus esfuerzos en los vehículos y sistemas que permiten prescindir de la figura del conductor. En ese camino, el pasado mes de marzo salió el primer Tesla Cybercab de las instalaciones que la compañía tiene en Austin, Texas.Los Cybercab son vehículos biplaza que se producen sin volante ni pedales, vehículos 100% autónomos que buscan circular de manera íntegra bajo el sistema Full Self-Driving (FSD) de la empresa, pese a que los datos en materia de tasa de accidentes todavía juegan en su contra. A ese objetivo le quieren sumar la eficiencia, un aspecto en el que han dado pasos de gigante con este modelo.Y es que Tesla asegura haber desarrollado el coche eléctrico más eficiente del mercado. Según la compañía y en datos recopilados por TechSpot, el Cybercab consume solo 165 Wh por milla, lo que equivale a unos 102 Wh por kilómetro, una cifra aproximadamente un 28% mejor que la de otros eléctricos con los que se equipara como competencia directa tales como el Lucid Air Pure.Aspectos que ayudan a la eficiencia del Tesla Cybercab Conseguir unos guarismos de eficiencia tan destacados como los que ha indicado Lars Moravy, vicepresidente de Ingeniería de Vehículos de Tesla, no es fruto del azar. Para ello, Tesla ha tenido que apostar muy fuerte por la reducción de elementos así como por el aspecto de la aerodinámica, condiciones indispensables para mejorar el rendimiento energético de su biplaza. Lars Moravy, VP of Vehicle Engineering, announced that the Tesla Cybercab is the most efficient EV ever certified, with an energy consumption rating of 165 Wh/mi (103 Wh/km) pic.twitter.com/aMUMhaZzV7— The Tesla Newswire (@TeslaNewswire) May 21, 2026 Y resulta lógico. La concepción del Cybercab está pensada para que los ocupantes sean meros pasajeros. El vehículo eléctrico de la compañía liderada por Elon Musk prescinde de todos los elementos necesarios para la conducción personal y reduce el espacio interior a los asientos de piloto y copiloto. Con ello minimiza el peso que debe mover el sistema eléctrico y también gana en el diseño de su perfil.Esto se debe a que, al carecer de asientos en la parte posterior, la forma del Tesla Cybercab se ha podido refinar para hacerla más eficiente a nivel de aerodinámica, estrechando la parte trasera conforme la línea se acerca a la parte trasera y final del vehículo. Con una batería de dimensiones reducidas y con capacidad de 35 kWh, cualquier detalle en que se pueda ganar autonomía cuenta.Qué se gana y qué se pierde para obtener esa eficiencia Interior de un Tesla CybercabPero claro, todos esos aspectos hacen que Tesla juegue con las cartas ligeramente marcadas a la hora de señalar que ha logrado el vehículo más eficiente, pues la comparación se hace frente a exponentes que tienen en cuenta uso, espacio para pasajeros y el componente de la seguridad.Y es que, a fin de cuentas, Tesla ha logrado una eficiencia que le sitúa en una posición de dominio en ese punto, pero lo ha logrado sacrificando comodidad, versatilidad y conducción manual. Aspectos que hacen que la comparativa real del Cybercab no puedan ser los vehículos tradicionales sino más bien aquellos que miren en la misma dirección del transporte de personas.Y esto define el cambio de paradigma que busca Tesla con el Cybercab. Se acabó aquello de pensar en el coche como un elemento personal; lo que ve la compañía es un futuro en el que se imponga el transporte automatizado bajo demanda. Y ahí, reducir los costes de consumo y de venta resultará clavePor el momento, los datos de Tesla hablan de un precio de venta de su Cybercab que se sitúa en los 30.000 dólares, lo que obliga a echar cuentas entre el sobrecoste del modelo frente a sus competidores y el ahorro posterior en gasto que promete esa eficiencia de la que presumen desde Texas.