La Luna no tiene reclamaciones de soberanía legales. El Tratado del Espacio Exterior de 1967, firmado por EE.UU. y China entre otros, prohíbe explícitamente las bases militares, las maniobras militares y las pruebas de armas en la Luna. Nada de eso ha impedido que el Mitchell Institute for Aerospace Studies, uno de los think tanks militares más influyentes de EE.UU., publique un informe que pide exactamente lo que el Tratado prohíbe: que el Cuerpo Espacial de Estados Unidos (USSF) se prepare para desplegar personal militar activo en la superficie lunar y en estaciones orbitales. Lo cubre Gizmodo este 26 de mayo.El informe, de 22 páginas, fue publicado el 21 de mayo de 2026 y fue escrito por Kyle Pumroy, coronel retirado del Space Force. Su argumento central: la competencia por los recursos y el territorio lunar llegará a un punto de inflexión, y EE.UU. tiene que estar preparado para una confrontación «en persona» en la Luna con China.Qué propone el informe y por qué es significativoEl documento pide dos cambios concretos. El primero: que el Space Force cree un programa de «vuelo espacial tripulado» —en sus términos— que permita desplegar personal activo en la Luna y en estaciones orbitales para operaciones defensivas. El segundo: que se redefina el Título 10 del Código de Estados Unidos —la ley que regula las fuerzas armadas— para incluir explícitamente «habitación espacial y lunar» como ámbito de operación de las fuerzas activas. Actualmente, ese marco legal no contempla que el personal militar americano esté estacionado en el espacio de forma permanente.Pumroy va más lejos al cuestionar directamente el marco legal internacional: aunque reconoce que el Tratado del Espacio Exterior de 1967 prohíbe las bases militares en la Luna, argumenta que «los planes de habitación lunar de China están estrechamente alineados con sus fuerzas militares y son inconsistentes con las provisiones» del mismo Tratado. En otras palabras: el problema no es que EE.UU. quiera romper el Tratado, sino que China ya lo estaría haciendo de facto aunque de forma encubierta.China ha declarado repetidamente que cree en el «uso pacífico» del espacio. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, reiteró esa posición en declaraciones recientes, citadas en el artículo de Gizmodo. Y sin embargo, la posición del Space Force hacia China en el dominio espacial ha ido escalando desde hace años: las estimaciones de inteligencia apuntan a que el programa espacial chino tiene una integración mucho mayor con el Ejército Popular de Liberación de lo que la narrativa oficial reconoce.Por qué la Luna es el nuevo territorio disputadoEl contexto estratégico que sustenta el informe es una carrera que ya está en marcha. Tanto EE.UU. —a través del programa Artemis de la NASA— como China han identificado el polo sur lunar como el objetivo prioritario de sus misiones tripuladas. La razón es el agua en forma de hielo encontrada en los cráteres permanentemente en sombra: agua que puede descomponerse en hidrógeno y oxígeno, combustible para cohetes y soporte vital para una base permanente. Quien establezca primero una infraestructura en el polo sur lunar tendrá una ventaja posicional difícil de revertir.Los desafíos de construir colonias lunares son enormes en términos de ingeniería, soporte vital y materiales, pero la competencia geopolítica está acelerando los calendarios. China tiene como objetivo enviar taiconautas a la Luna antes de 2030; EE.UU. tiene Artemis IV como misión tripulada prevista para 2028. La NASA busca vehículos de terreno lunar para las misiones Artemis como parte de la infraestructura de exploración de largo plazo. El Starship de SpaceX, que en su vuelo del 22 de mayo mostró avances reales pero también la pérdida del booster, es el vehículo seleccionado por la NASA para los aterrizajes lunares tripulados.Lo que el informe del Mitchell Institute propone es añadir al programa espacial civil una capa de capacidad militar que incluya presencia física humana. Es un cambio de paradigma: pasar de «EE.UU. tiene cohetes que van a la Luna» a «EE.UU. tiene tropas que pueden estar en la Luna».Mi valoraciónHe leído muchos informes de think tanks militares sobre el espacio, y este tiene un rasgo que lo distingue: no habla del espacio como un dominio abstracto de satélites y comunicaciones, sino de presencia física humana en la superficie de otro cuerpo celeste como imperativo de seguridad nacional. Eso es nuevo.Lo que más me convence del argumento de fondo es el realismo estratégico. Si China tiene planes de habitación lunar con integración militar aunque sea mínima, y EE.UU. llega a la Luna con científicos civiles de la NASA sin capacidad de respuesta ante una confrontación, la asimetría estratégica es real. No se necesita imaginar una batalla en la Luna para que eso sea un problema: basta con que China controle el acceso al agua del polo sur para tener una ventaja existencial sobre cualquier futura instalación americana.Lo que más me preocupa es la legitimidad legal y precedente normativo. Si EE.UU. empieza a despegar del Tratado del Espacio Exterior de 1967 —aunque sea argumentando que China lo incumple primero—, sienta un precedente que destruye el único marco de gobernanza internacional que existe para el espacio exterior. El resultado más probable de una carrera de militarización lunar sin framework legal es exactamente lo que el Tratado intentaba prevenir: una Luna convertida en territorio de confrontación.Preguntas frecuentes¿Por qué el Mitchell Institute recomienda enviar militares activos a la Luna?El argumento principal del informe, escrito por el coronel retirado Kyle Pumroy, es que la competencia con China por los recursos y el territorio lunar llegará a un punto de inflexión y que EE.UU. necesita presencia humana militar para defender sus intereses. El informe señala que el programa espacial chino está integrado con el Ejército Popular de Liberación, lo que da a sus instalaciones lunares un carácter de doble uso que EE.UU. no puede ignorar.¿Prohíbe el Tratado del Espacio Exterior que haya militares en la Luna?El Tratado del Espacio Exterior de 1967, firmado por EE.UU., China y más de 100 países, prohíbe explícitamente el establecimiento de bases militares, instalaciones y fortifications en la Luna, así como las pruebas de cualquier tipo de armamento. También prohíbe las maniobras militares. El informe del Mitchell Institute reconoce estas restricciones pero argumenta que China ya las estaría violando de facto y que EE.UU. debería estar preparado para responder.¿Cuándo tiene previsto EE.UU. enviar astronautas a la Luna?La NASA tiene programada la misión Artemis IV para 2028, que incluye un aterrizaje tripulado en la Luna usando el Starship de SpaceX como módulo de descenso. China tiene como objetivo enviar taiconautas a la Luna antes de 2030. Ambas naciones han identificado el polo sur lunar como destino prioritario por sus reservas de agua en forma de hielo.La noticia El Space Force quiere tropas en la Luna: un informe pide militares activos en la superficie lunar para frenar a China fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.