Investigadores de la Boston University analizaron la sangre de personas que llegaron a los 100 años y encontraron algo que no está presente en el envejecimiento normal: niveles inusualmente altos de ciertos ácidos biliares y esteroides preservados que se asocian con menor riesgo de mortalidad. La firma metabólica de los centenarios no solo es diferente a la del resto: parece resistir activamente el deterioro típico del envejecimiento