Parecía difícil vistas las anteriores, pero la tercera temporada de Euphoria las está superando, y por un amplio margen, en lo que a crudeza, momentos incómodos, acción y desgracias se refiere. Y eso que todavía queda un episodio final que promete ser de traca.Es algo que esperábamos, pero que nos ha quedado todavía más claro después de ver el tráiler que ha liberado HBO Max, instándonos al próximo domingo día 31 de mayo para ver el final de la tercera temporada.Tráiler del último episodioEl avance deja claro que el cierre de la serie va a ir todavía más lejos en su tono casi de thriller criminal y western moderno que ha marcado esta última tanda de episodios. Sirenas de policía, personajes rodeados por las fuerzas del orden, disparos y varias escenas de auténtico caos dominan un adelanto que prácticamente elimina cualquier posibilidad de final feliz. La gran protagonista vuelve a ser Rue Bennett, interpretada por Zendaya, atrapada entre cárteles rivales y una situación cada vez más desesperada. El teaser también muestra a Ali Muhammad preocupado por el estado mental y físico de Rue, mientras la serie sigue profundizando en los temas religiosos y espirituales que han marcado esta tercera temporada.Sam Levinson ya adelantó hace semanas que esta tercera temporada iba a ser mucho más cercana al cine que a la televisión tradicional, y el nuevo adelanto parece reafirmarlo. Visualmente sigue apostando por una puesta en escena extremadamente cuidada, con un tono todavía más oscuro y violento que en entregas anteriores.Hasta siempre, NateSpoilers del séptimo episodio. Tras el brutal séptimo episodio, el tráiler confirma además que las consecuencias de la muerte de Nate Jacobs van a ser enormes para el resto de personajes. Cassie y Maddy parecen completamente desbordadas por la situación, mientras Alamo se prepara para un enfrentamiento directo con la policía que apunta a convertirse en una de las secuencias más explosivas de toda la serie.Sam Levinson explicó en una entrevista con Esquire que siempre tuvo claro que Nate moriría esta temporada, aunque quiso convertir el momento en algo "horrible y generador de ansiedad" para el espectador. El personaje termina enterrado vivo por unos prestamistas, atrapado después con una serpiente de cascabel dentro del ataúd en una escena que muchos ya consideran una de las más salvajes vistas en televisión reciente.Según Levinson, la intención era jugar con la relación de complicidad que mantiene la serie con el público. Durante años, buena parte de los espectadores habían pedido un castigo ejemplar para Nate, pero el creador quiso que, llegado el momento, la violencia y el sufrimiento del personaje resultasen tan extremos que incluso el espectador dudase de si realmente quería presenciar algo así.