Frank Cuesta (54 años) se encuentra en uno de los momentos más felices de su vida. Después de más de un año de relación, el herpetólogo se ha casado con su pareja, Paloma Ramón (36), en una ceremonia budista súper íntima y familiar celebrada en Tailandia. «Boda tradicional tailandesa, vestimenta, recogido, make up y ceremonia correspondiente. Donde nos conocimos y donde hemos pasado por todo rodeados de nuestra familia. Los animales. El día más maravilloso, especial y perfecto de nuestras vidas. Estamos con quien queremos estar y donde queremos estar», ha escrito la joven a través de su perfil en redes sociales para anunciar el enlace junto a unas fotos de la ceremonia. En ellas se puede ver a la novia vistiendo un espectacular vestido tradicional tailandés, mientras que Frank Cuesta optó por un traje de chaleco y pantalón rosa a juego, con camisa blanca, calcetines altos hasta las rodillas, zapatillas Crocs y con la gorra hacia atrás, sin perder la esencia de su estilo inconfundible. Un soplo de aire fresco después de una temporada de muchísima tensión tras su detención en febrero del 2015 y el enfrentamiento judicial de tres querellas criminales que su exmujer, Yuyee Alissa, le interpuso por difamación y daños a su imagen, delito fiscal y maltrato y tenencia ilegal de animales. «Me piden cárcel, deportación y dinero, más todos los daños colaterales que esto conlleva. Es una putada», comentó entonces el extenista a través de sus redes sociales. En medio de esta batalla legal, el naturalista conoció a la que se ha convertido ahora en su mujer, quien desde el primer momento se convirtió en su mayor apoyo: «Paloma lleva un montón de tiempo ayudando en el santuario (...) Hay que ser gilipollas para decir que es mi amiga o es lesbiana. Lleva cuatro años aquí», resaltó ante los rumores iniciales sobre su relación. La pareja se conoció a través de las redes sociales y, tras enviarle un primer correo electrónico, acudió al Santuario Libertad como una seguidora más. Además, también revelan que los inicios de la joven en el refugio no fueron sencillos: las nutrias le atacaban y se tuvo que ir por dos meses tras ser agredida por una avestruz. Sin embargo, eso no la alejó de su compromiso con los animales y volvió porque le gustaba trabajar y vivir allí. «Mis hijos a Paloma la respetan un huevo. Y cualquier mujer que estuviera a mi lado que no fuera su madre les caía mal», confesó Frank, dejando en claro que la relación de su pareja con sus cinco hijos, Zipi, Zape, Pepsi, Zorro y Zen; va de maravilla. Además, el herpetólogo agregó que: «De sugar daddy no tengo nada, porque ella trabaja como la que más», adelantándose a las críticas que pudiesen aparecer tras la noticia. Pero su noviazgo no fue siempre un camino fácil. Al principio, Paloma no contaba con la aprobación del círculo cercano del naturalista. Chi Wildlife, uno de los mejores amigos de Frank, la acusó de haber sido la causante de alguno de los problemas del herpetólogo, sobre todo con Yuyee. Ahora, han sellado su historia de amor con una emotiva ceremonia íntima a la que han acudido tan solo las personas más cercanas a la pareja.