Cada año, la Romería del Rocío es diferente. Y con ello, la presentación de Jerez ante la Virgen, que no iba a ser la misma de años anteriores. Con treinta minutos previos a lo esperado por los rocieros jerezanos, el Simpecado se adentraba por la última de las calles a recorrer - tras cuatro duros días de camino - ante las plantas de la Blanca Paloma."Nos ha cogido con un poco de sorpresa, se ha adelantado todo media hora. Nos han llamado que estaba presentando Gines, y aquí estamos que nos hemos tenido que ver a presentar. Las cosas del Rocío, aquí no hay matemáticas", comentaba Joaquín Vallejo, hermano mayor de la Hermandad del Rocío de Jerez. Ni las altas temperaturas, ni el cansancio del camino han impedido que la multitud de fieles que les han acompañado para el momento más esperado durante todo un año. Precedido por sus caballistas, jinetes, sevillanas rocieras, y palmas por bulería, a las 15:05 horas, Jerez presentaba su carrera plateada, con ese tradicional simpecado morado, ante las plantas de la Ermita del Rocío.Con la alcaldesa, María José García-Pelayo, acompañada de miembros de su gobierno y de la propia junta rociera, Jerez miraría cara a cara la Virgen del Rocío, dando por finalizada una primera parte del camino duro y satisfactorio por ambas partes. Con los correspondientes 'Viva' de los hermanos mayores, y con lágrimas en los ojos, la carreta jerezana seguía su caminar para volver hasta su casa de Hermandad, y dejar paso a las numerosas carriolas que lo han acompañado desde el miércoles en su salida desde Santo Domingo.Algo cambia cuando Jerez llega al RocíoAntes de ese momento, sobre la una de la tarde, los romeros habían llegado a la aldea con ese ambiente inconfundible que acompaña cada año a la Hermandad. Fueron cuatro jornadas de camino por el Coto de Doñana, entre noches al raso, madrugones y kilómetros a pie, a caballo y en carreta, hasta alcanzar la recompensa más esperada: la entrada en El Rocío.El compás jerezano volvió a hacerse notar entre cantos, bailes, bulerías, palmas y el sonido de una caballería especialmente numerosa. Ahora, tras la presentación del Simpecado ante la Blanca Paloma, queda aguardar a la esperada noche del domingo al lunes, cuando se producirá el salto de la reja con los almonteños, y a una mañana del lunes que volverá a ser uno de los momentos más emocionantes de la peregrinación, con la Virgen pasando frente a los romeros.