Pedir por Glovo en la tienda de barrio de una familia numerosa de Jerez: "Funciona a diario"

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Las tiendas de barrio nunca mueren. Aunque parezcan reductos de otra época, las familias siguen acudiendo a esos locales con aires de mini supermercados donde poder comprar una barra de pan, chocolatinas, un cuarto de mortadela, un potito o un bote de friegasuelos. Estos negocios sobreviven reinventándose y algunos, directamente, nacen con un concepto distinto. En Los Naranjos, en Jerez, La Tienda de Samira se sale un poco del tiesto. Tiene página web propia con información de sus más de 300 productos y apuesta por el delivery, algo bastante inusual en este tipo de comercios.“Nos dimos cuenta que pocas tiendas así ofrecían este servicio. Lo pusimos por probar y, al final está funcionando. Casi a diario nos hacen pedidos por Glovo”, explica Saray López desde el bloque 4 de la calle Tablao.Esta jerezana está al frente de esta tienda familiar que abrió junto a su casa el 15 de abril de 2024 con el nombre de su hija Samira. Lleva toda su vida dedicándose a la venta directa al público, primero en una frutería en la que estuvo seis años y después, en el cine de Jerez Sur, cuando era Continente.La jerezana coloca los productos en esta tienda con una oferta muy variada.-JUAN CARLOS TORO“Mi marido abrió un asador con un socio hace cinco años. Tenemos cuatro hijos y vimos que trabajabamos mejor en nuestro negocio que en un trabajo externo. Como nos fue bien, decidimos abrir esta tienda”, comenta Saray rodeada de chucherías y gominolas a granel.Desde hace dos años, la jerezana montó esta tienda pensando en servir de utilidad a sus clientes. Por eso, incluyó una enorme cantidad de productos de todo tipo. “Yo iba a estas tiendas y siempre acababa yendo al supermercado porque me faltaban cosas. Nosotros hemos intentado traer un poco de todo", dice.La tienda ofrece bocadillos elaborados con chacinas al corte. -JUAN CARLOS TOROEl negocio cuenta con una zona de congelados.-JUAN CARLOS TOROAsí, en sus estanterías hay patatas fritas, aceite, garbanzos y galletas. Además es un punto de pan caliente. “Vendemos unas 100 barritas por la mañana y hacemos bocadillos, también tenemos chacinas al corte”, dice. No faltan las bebidas desde refrescos hasta energéticas ni los helados. “Tenemos un poco de todo, la verdad. No sabemos dónde vamos a meter más cosas. Lo que me piden yo siempre lo estoy apuntando y lo traigo”, comenta.Para un 'desavío'La Tienda de Samira es un ultramarinos de antaño. Esos lugares que son para el desavío, porque hacen el apaño cuando hay necesidades de urgencia por cubrir. Y este es especial, no solo porque los clientes pueden recibir los pedidos en casa sino también por el horario. Como ellos dicen, “abrimos cuando los supermercado ya han cerrado”. De domingo a jueves Saray o alguna de las dos personas que trabajan con ella atiende hasta las 23.00 horas mientras que los viernes y sábado alargan hasta las 23.30 horas.La jerezana, en la entrada del negocio.-JUAN CARLOS TORO“Abrimos todos los días. De hecho, no hemos cerrado nunca todavía porque nos vamos turnando”, explica. A los embutidos, la bollería o los productos del hogar suman el servicio adicional de paquetería siendo un punto pack de recogida y entrega de pedidos que supone otra fuente de ingresos.Próximamente, la jerezana quiere incorporar la venta de ONCE y la recarga de móviles. “Yo creía que eso estaba un poco antiguo pero nos lo han pedido mucho y lo vamos a poner”, añade. El comercio de barrio sigue vivo, se reinventa con los tiempos y sabe como mantener a una clientela fiel que valora el trato cercano y esa facilidad de bajar un momento a comprar el papel higiénico sin salir del barrio. En este caso, a La Tienda de Samira le dan 4,9 estrellas en Google.