El Rocío vivió esta madrugada un rescate angustioso. Un jinete quedó atrapado bajo su caballo en una zona fangosa próxima al arroyo Cañada Martín, en la aldea almonteña, después de que el animal se desbocara y perdiera el control.Todo ocurrió cuando el caballo se dirigió sin control hacia una zona de maleza y terreno pantanoso. Al pisar suelo inestable, el animal perdió el equilibrio y cayó de costado, dejando al jinete atrapado bajo su propio peso. El equino no podía levantarse por sus propios medios. La situación era crítica: escasa iluminación, ninguna persona en los alrededores y el jinete sin posibilidad de moverse.Pero logró alcanzar su teléfono móvil. Con ese gesto, lo cambió todo. Llamó al 112, facilitó su ubicación aproximada y activó de inmediato la respuesta de una patrulla de la Guardia Civil. Cuando los agentes llegaron al lugar, encontraron al jinete sumergido casi por completo en el arroyo.Liberados y rescatados ilesos un jinete y su caballo que se encontraban atrapados en una zona fangosa en la aldea de #ElRocío 🐎➡️ El accidente sucedió cuando el caballo se desbocó y se dirigió sin control hacia una zona de maleza y terreno pantanoso próximo al arroyo Cañada… pic.twitter.com/zkYbDPALev— Guardia Civil (@guardiacivil) May 23, 2026El rescate tuvo un protagonista inesperado. Uno de los guardias civiles actuantes había pasado diez años destinado en el Escuadrón de Caballería del instituto armado, lo que le dio los conocimientos necesarios para manejar al animal en una situación de estrés extremo. Primero liberó al jinete. Después, en un laborioso esfuerzo condicionado por las duras condiciones del terreno, logró poner en pie al caballo.El resultado no pudo ser mejor. Tanto el jinete como el animal resultaron prácticamente ilesos. Un final feliz que no habría sido posible sin la sangre fría del jinete al pedir ayuda y la experiencia del agente que sabía exactamente qué hacer cuando un caballo no puede levantarse solo.