Es una historia cíclica e inevitable en la Fórmula 1. Los pilotos que comparten el mejor coche de la parrilla siempre terminan en alguna bronca. Por citar las más célebres de las últimas décadas, Prost y Senna, Alonso y Hamilton , Vettel y Webber, Hamilton y Rosberg, Norris y Piastri... Y la última es la primera en el equipo que domina la F1 en 2026, saltan chispas entre Antonelli y Russell en la carrera al esprint en Canadá ganada por el británico. Kimi Antonelli , 19 años, líder del Mundial y tres victorias en las tres últimas carreras, circula segundo en la prueba corta de 23 vueltas al circuito de Gilles Villeneuve en Montreal. Manda su compañero George Russell y el joven italiano se ve con más ritmo. Trata de adelantarlo al final de recta, frena tarde y se sale de la pista en un acción que casi provoca la retirada de ambos coches. Antonelli es agresivo y la afición lo saluda. No más carreras políticamente correctas, sino ambición de pilotos y diversión en una temporada plana. Antonelli no se da por vencido y vuelve a la carga poco después en una maniobra en la que tampoco adelanta a su compañero de equipo. El italiano estalla por la radio de la escudería, altavoz que escucha todo el planeta. «Ha sido muy sucio», brama. «Debería haber sanción porque ya estaba a la altura del retrovisor», protesta chillando. Bono, el ingeniero de toda la vida de Hamilton en Mercedes que ahora ayuda a Antonelli, le pide pausa. «Cálmate, mantén la cabeza fría y a conducir». La situación ha adquirido tal volumen que interviene el jefe y propietario de una parte de la escudería, Toto Wolff, tal vez el hombre más poderoso de la actual F1. «Kimi, céntrate en conducir y no utilices la radio». La carrera avanza con este añadido picante, tan habitual entre los propietarios del mejor coche de la F1, y Norris se ha aprovechado de la situación para rebasar a Antonelli. El italiano es el protagonista de la sesión vespertina. Ataca con fiereza al campeón del mundo, sin éxito. Se va largo y le devuelve la posición. Está caliente. Fernando Alonso ha retirado su Aston Martin de la pista, Carlos Sainz navega instalado en la panza del pelotón, décimo. Hamilton pierde posiciones. «Si hay que correr así, bueno es saberlo», protesta de nuevo Antonelli al finalizar la carrera en tercer lugar. Vuelve a intervenir Toto Wolff. «Es el peor momento para hablar de ello, no se discute por la radio, sino internamente».