Hace siglo y medio, en 1876, una pequeña caja de ahorros abría sus puertas en Zaragoza con la vocación de canalizar ahorro popular y prestar apoyo financiero a las familias aragonesas. Ciento cincuenta años después, convertida en uno de los diez mayores bancos españoles, Ibercaja aprovecha la celebración de su aniversario para lanzar un mensaje nítido y estratégico sobre su futuro. La entidad quiere seguir siendo un banco independiente, controlado por fundaciones y con arraigo en Aragón a pesar de que la presión hacia la concentración sigue marcando el devenir del sector financiero europeo.Seguir leyendo....