El Niño de 2026 se mantiene en fase neutra está primavera pero existe una alta probabilidad de ser muy intenso a finales de año, incluso podría originarse un super-El Niño entre 2026 y 2027 El Niño es un fenómeno climático que ocurre recurrentemente sin una periodicidad fija con efectos que se dejan sentir en amplias zonas del planeta. Posee una fase fría que se denomina La Niña, una fase neutra y una fase cálida que es El Niño propiamente dicho, y que podría haber comenzado ya, según algunos expertos. ¿Por qué es conocido como El Niño?Los pescadores peruanos del siglo XIX detectaron que existía una corriente marina anómala por su temperatura, y que cada cierto tiempo llegaba a sus costas. Esta corriente marina cálida solía llegar en las fechas cercanas a la Navidad, y por eso decidieron llamarla El Niño.Pescadores peruanos observaban cada cierto tiempo como en Navidades llegaba una corriente de agua cálida con pocos nutrientes a sus costas, lo que hacía disminuir los peces capturados. Como sucedía cada Navidad, a esta corriente la llamaron el Niño, en referencia al «Niño» Jesús. pic.twitter.com/B5RWU3Abzh— AEMET Divulga (@AEMET_Divulga) November 8, 2023Las aguas frías con una temperatura bastante baja debido a la corriente fría de Humboldt y al afloramiento de aguas frías profundas de las costas del sur de Ecuador, Perú y el norte de Chile, eran reemplazadas por las aguas cálidas de esta corriente que procedían del Pacífico ecuatorial. Ello provocaba la desaparición de los peces más abundantes en las aguas frías ricas en plancton.La relación de la corriente marina de El Niño y la atmósferaEl fenómeno climático del El Niño produce un impacto negativo en la industria pesquera peruana, pero también da lugar a precipitaciones que pueden llegar a ser torrenciales en las tierras áridas de Perú y del norte de Chile, en el desierto de Atacama.Entre 1957 y 1958 se produjo un Niño muy intenso que dejó lluvias extremas en algunos países como Perú, y a su vez, una grave sequía en el sureste asiático y la India. Una teleconexión o conexión a distancia se produce cuando dos regiones del planeta están conectadas. El fenómeno de balanceo de la presión atmosférica de forma coordinada en el Pacifico sur se denomina Oscilación del Sur. Ya en los años 20, un físico y climatólogo británico, Gilbert Walker, había descubierto que cuando la presión atmosférica aumenta en el Pacífico suramericano, al mismo tiempo la presión atmosférica disminuye en el norte de Australia e Indonesia, y a la inversa en caso contrario, conectando a estas dos regiones planetarias en cuanto al comportamiento de la presión atmosférica. La atmósfera y el océano están acopladosMás tarde, en los años 60 el conocido meteorólogo Jacob Bjerknes demostró que la atmósfera y el océano están acoplados, por lo que ocurre en una de estas dos componentes del sistema climático tiene repercusión en la otra.Los efectos más frecuentes de El Niño de junio a agosto, según la NOAA.Bjerknes vinculó el calentamiento del Océano Pacífico sudamericano por El Niño a la Oscilación del Sur. El nombre El Niño-Oscilación del Sur surge al juntar las denominaciones de la componente oceánica y la atmosférica: ENOS o ENSO, en inglés. El Niño se genera cuando las aguas del Pacífico ecuatorial se calientan y desplazan hacia Centroamérica, bifurcándose hacia el sur por parte de la costa de Ecuador, Perú y Chile. Esto ocurre a su vez, cuando se debilita el anticiclón tropical del Pacífico sur y su régimen asociado de vientos alisios que van desde Suramérica hacia Australia e Indonesia. ¿Qué efectos podría tener un El Niño intenso como el de los próximos meses?El Niño más intenso registrado en el siglo XX se produjo en 1982-83 afectando a bastantes zonas del mundo, con inundaciones en Ecuador, Perú, Chile y sur de Estados Unidos, sequías en el nordeste del Brasil e Indonesia, y un invierno muy suave en latitudes medias de Europa, Asia y Norteamérica. Por otra parte, en 1997-98 se dio el último Niño intenso con graves inundaciones en California. El Niño es un fenómeno de acoplamiento de la atmósfera y el océano de alcance global, con repercusiones que pueden llegar a ser catastróficas incluso en regiones muy alejadas de su origen.Un superNiño como el que anticipan la mayoría de los modelos para estos próximos meses produciría una temperatura media global elevada, superior a la que correspondería en el momento actual de calentamiento global, precipitaciones abundantes en Ecuador, Perú y Chile, el Mar de Plata en Argentina, este del continente africano y sur de Estados Unidos. También es probable que provoque sequías graves en el sudeste asiático, nordeste de Brasil y parte de Australia. Artículo relacionadoEl Mediterráneo ya es capaz de crear huracanes: advierten de que el cambio climático los podría hacer más frecuentesEl Niño se traduce aguas cálidas e inestabilidad y La Niña, aguas más frías de lo normal y estabilidad reforzada, en los países andinos. Por otra parte, la señal de El Niño o de La Niña en el Mediterráneo es muy débil, por la singularidad geográfica de la cuenca mediterránea. No obstante, durante un Niño muy intenso podemos esperar temperaturas más altas de lo habitual y una mayor probabilidad de episodios pluviométricos extremos.