La línea orbital de tren que pretende unir Vilanova i la Geltrú con Mataró sin pasar por Barcelona vuelve a estar de moda pese a que es una infraestructura que lleva más de dos décadas guardada en un cajón. Su resurrección ha llegado en esta legislatura porque, en algún momento u otro, la han reclamado los Comuns, el PSC y ERC. Finalmente, ha irrumpido en el primer plano porque ha servido para desencallar los primeros presupuestos de Salvador Illa. No es casualidad: los tres partidos tienen motivos de movilidad, pero también electorales, para defenderla.Seguir leyendo....