A Junts le hubiera gustado poder lucir candidato en Barcelona durante la convención municipalista prevista para el próximo 30 de mayo. Pero, finalmente, ocurrirá todo lo contrario. Lejos de despejar las incógnitas de los últimos meses, el partido llegará a la cita con unas primarias a la vista, un desenlace que la dirección había intentado evitar desde el primer momento. El objetivo era no abrir una batalla interna que lastrara aún más sus expectativas electorales, ya de por sí poco favorables según las encuestas, pero el partido se ha acabado embarcando en una especie de montaña rusa, de final incierto, a un año de las elecciones. "Hemos tardado tanto en decidir el candidato que al final tenemos el peor escenario", lamenta un miembro de la dirección.Seguir leyendo....