«La paz por la fuerza» es un eslogan que siempre ha servido para galvanizar las multitudes como medio de llevarlas al desastre. Hoy, lo invoca el presidente estadounidense Donald Trump, pero no le ha servido para derrotar a Irán, hasta ahora considerado una “potencia media”. En cambio, el viejo eslogan está hundiendo en la crisis a cientos de millones de personas que nada tienen que ver con el conflicto, y pronto las llevará al hambre.