El sector del helado vive un momento dorado en España. La recuperación de los puestos de venta con obradores propios, que venden productos artesanales y recién elaborados, con un abanico de sabores cada más atrevido y con ingredientes muchas veces de temporada y de proximidad, han dado alas a un negocio que el año pasado incrementó su facturación en un 12,2% respecto al ejercicio de 2024 y que, según todas las previsiones, seguirá creciendo este 2026. Será gracias, apuntan los analistas, al más que previsible aumento de turistas y, sobre todo, a la desestacionalización que está teniendo el consumo. Seguir leyendo....