Una tormenta solar extrema podría dejar fuera de servicio Internet, satélites y redes eléctricas en cuestión de horas. Los científicos advierten que el mundo sigue sin estar preparado para afrontarla
Nuestra civilización depende de una infraestructura invisible que conecta comunicaciones, transporte, energía y datos. El problema es que gran parte de ese sistema nunca ha sido puesto a prueba frente a un fenómeno solar de máxima intensidad.