El agua está fría. Se agradece el traje de neopreno prestado. Para sorpresa de los turistas extranjeros apostados en la arena, un comando de buzos atraviesa la playa de Can Pastilla, en Palma de Mallorca . Desde sus toallas, una pareja de alemanes observa cómo los buceadores se calzan las aletas y se adentran en el mar, con esta periodista embutida en caucho como una más. Su destino se encuentra a sólo 65 metros de la costa. Bajo un cuadrilátero de boyas, el equipo de arqueólogos subacuáticos del proyecto Arqueomallornauta , finalista de los premios Palarq, está librando una reñida pelea al Mediterráneo. A sólo dos metros de profundidad se descubrieron en 2019 los restos del pecio de Ses Fontanelles... Ver Más