La carne es uno de los productos más valorados en la cocina. Sin embargo, también es uno de los alimentos que más mitos arrastra desde hace años, especialmente a la hora de cocinarla o conservarla. Pero, ¿cuáles son algunos de ellos? Sobre este tema ha hablado el famoso carnicero Martín, que se dedica a compartir en redes sociales diferentes consejos sobre este producto. En uno de los vídeos más recientes de su cuenta de Instagram, donde acumula nada menos que 260.000 seguidores, desmiente varios mitos acerca de la carne y explica qué prácticas son realmente recomendables y cuáles conviene evitar. Uno de los errores más extendidos, según explica, es lavar el pollo antes de cocinarlo. Aunque mucha gente piensa que así elimina bacterias o suciedad, el carnicero advierte de que ocurre justo lo contrario. «El agua no elimina las bacterias, sino que puede dispersarlas por el fregadero, la encimera o los utensilios de cocina«, asegura. En este sentido, recuerda que «impurezas y bacterias mueren con el calor del fuego», por lo que la cocción adecuada es suficiente para eliminar riesgos. Otro de los mitos más frecuentes tiene que ver con el líquido rojizo que suelta la carne. Muchas personas creen que se trata de sangre y que eso indica que el producto está en mal estado. Sin embargo, Martín desmiente esta idea y aclara que «eso no es sangre, es mioglobina». El carnicero explica que la carne funciona de forma parecida a una esponja: cuando se corta o se deja reposar, las fibras musculares se relajan y liberan parte del agua que contienen. Por eso insiste en que ese líquido no significa necesariamente que la carne esté mala. En otro vídeo anterior dedicado también a desmontar mitos, el carnicero abordó otras creencias muy extendidas. Una de ellas es la idea de que congelarla hace que pierda calidad automáticamente. «Totalmente falso», afirma. Según explica, el verdadero secreto está en descongelarla correctamente y hacerlo siempre dentro de la nevera, nunca a temperatura ambiente. De esta forma, asegura que puede mantenerse «como recién comprada». Martín también cuestiona la costumbre de retirar toda la grasa o la piel por considerarlas perjudiciales. «Ni se te ocurra», comenta en otro momento del vídeo. El carnicero sostiene que precisamente en esas partes es donde suele concentrarse buena parte del sabor y también algunas vitaminas. Por último, también desmonta otro tópico muy repetido sobre la carne de cerdo. Según explica, no todos sus cortes tienen un alto contenido graso ni son incompatibles con una dieta equilibrada. De hecho, recuerda que piezas como el lomo pueden llegar a tener menos grasa que un muslo de pollo.