Edición original: Cómic radical. Astiberri. Febrero, 2026Guion: Antonio HitosDibujo: Antonio HitosDiseño: Antonio HitosMaquetación: Antonio Hitos y Alba DiethelmFormato: Cartoné. 280 páginasPrecio: 22€Buscando la raíz de los tebeos«Lo que quiero reivindicar no es tanto lo que sea que son los cómics, sino una cierta estructura verdadera y singular de su cualidad de lenguaje». Antonio Hitos.Definición de radical según la RAE:1.- Perteneciente o relativo a la raíz.2.- Fundamental o esencial.3.- Total o completo. Cambio radical.4.- Partidario de reformas extremas.5.- Extremoso, tajante, intransigente.6.- Agrupamiento de átomos que interviene como una unidad en un compuesto químico y pasa inalterado de unas combinaciones a otras.Aunque en el lenguaje común la palabra radical la solemos utilizar mayoritariamente en su cuarta o quinta acepción, la primera y básica es: “Perteneciente o relativo a la raíz. Fundamental o esencial”. Y así la usa Antonio Hitos en su nueva obra titulada Cómic radical.Cómic radical busca encontrar el mínimo común denominador de una obra de historieta. Pretende, y a menudo consigue, plasmar lo intrínseco de la narración gráfica con viñetas y mostrarnos la secuenciación de su ADN. Este último proyecto publicado – hasta la fecha – de Hitos parte de una exposición con el mismo título presentada en la Biblioteca Ignasi Iglesias-Can Fabra de Barcelona en marzo de 2025, en el marco del Graf; festival de cómic independiente y de autoedición. Para ello se fija en algunos clásicos de las tiras diarias norteamericanas, más concretamente en Peanuts de Charles Schulz, para descubrir que la esencia está en el paso del tiempo que se expresa a lo largo del espacio dibujado. Reflexiona sobre los mecanismos de la narrativa y cómo descomponer el movimiento en cuadros para reflejar mejor la fugacidad temporal. En su texto de referencia, Hitos nos explica que en los primeros años de la serie protagonizada por Charlie Brown y su perro Snoopy, su autor estaba sujeto a un férreo esquema de tira diaria para su distribución en varios formatos. Este esquema de cuatro viñetas iguales permitía a los periódicos escoger distintos formatos; el de tira convencional, el de cuadro con dos tiras de dos viñetas cada una o incluso el vertical. Tras el paso de los años y la popularización de la serie, Schulz se permite romper este esquema y optar por el formato de daily con un número variable de cuadros, generalmente tres.Esta circunstancia permite a Hitos reflexionar sobre qué hubiese pasado si una tira concreta, la del 12 de noviembre de 1994 – de formato libre – hubiese estado sujeta al férreo esquema inicial. La podéis ver a continuación.Peanuts (02/11(1994). Charles SchulzEn este ejemplo concreto, seguramente el vuelo de la hoja hubiese durado un cuadro más y la sensación del paso del tiempo hubiese sido completamente distinta. Esta es la esencia narrativa que el autor de Materia se permite explorar en su obra.Pero, ¿de qué va Cómic radical? Se preguntará más de uno. Pues de todo un poco y mucho de nada. Nos encontramos en un universo muy parecido al actual donde hay ordenadores, libros, teléfonos móviles, bibliotecas o exposiciones de arte abstracto. El protagonista de todas las historietas, de todos los mini relatos de este álbum es un mismo ser antropomórfico, chaparro, vestido de una especie de sudadera con capucha, de ojos grandes y algo saltones. No se dice una sola palabra, no hay un solo texto de apoyo en toda la obra, no hay ni diálogos ni onomatopeyas… si acaso algún que otro signo de exclamación; de sorpresa o de enojo. Todo es puro dibujo y narrativa esencial… radical.En este universo cerrado, coherente en sí mismo, se van sucediendo pequeñas anécdotas que reflejan una situación mínima, un breve lapso de tiempo, una minúscula evolución en el flujo de los acontecimientos.Son 215 paneles de cuatro viñetas, colocadas dos a dos, que contienen al mismo personaje protagonista, el mismo encuadre, diferentes elementos principales y sin fondos. Lo que varía es la acción del protagonista, normalmente un gesto cotidiano, una tarea usual y es esta mínima evolución lo que nos permite percibir el paso del tiempo. A veces Hitos se permite un colofón, algo parecido a un gag final, pero no es la norma, no es la intención principal.No nos extrañemos, el autor de Ruido ya nos había ofrecido secuencias similares en sus anteriores obras, pero estaban inscritas en una narración única que mantenía cierta estructura clásica del relato. Aquí tenemos acciones sueltas que unidas una tras otra en un álbum se convierten en una reflexión sobre los mecanismos internos de la historieta. En un ensayo sobre su raiz. Y sin embargo…Permítanme aportarles otra definición, esta vez del ínclito Javier Coma. Se trata del concepto serie de humor abstracto. Es aquella que desde una posición intelectual pretende explicar el comportamiento humano con un tono filosófico y humorístico, situando a sus personajes en un entorno cerrado, coherente y, a menudo, imaginario o, al menos, no perfectamente delimitado. Añado que este género tuvo su apogeo en las tiras de prensa norteamericanas entre 1955 y 1975, aunque podemos encontrar muchos ejemplos tanto anteriores como posteriores, realizados en cualquier parte del mundo.Pero volvamos al sin embargo que hemos dejado colgado arriba… La parte más interesante, para el que escribe estas líneas, de Cómic radical es que, a pesar del objetivo inicial, finalmente la obra acaba convirtiéndose en un fabuloso ejemplo de serie de humor abstracto con todas sus características esenciales, con su personaje carismático y emparentada a honorables e ilustres predecesoras como Krazy Kat de George Herriman, Thimble Theatre de E.C. Segar; Barnaby de Crockett Johnson o… ¿no lo adivinan? Efectivamente; con Peanuts de Charles Schulz.Y esto es así – no sabemos si de una manera indeseada, pero seguro que de una manera inesperada – porque el lector acaba identificándose inevitablemente con las anécdotas, con las minúsculas penalidades del personaje protagonista. A pesar del impecable armazón teórico, por encima de la rigurosa y talentosa ejecución formal, superando, también, la condición de experimento lingüístico y filosófico se acaba produciendo el fenómeno de la vinculación con el sujeto de la obra, con el protagonista y sus acontecimientos. Se cumple así la sexta acepción de radical que señalábamos al principio; la del grupo de elementos que permanece inalterado a pesar de los experimentos efectuados sobre el conjunto. Nos encontramos pues con otra característica esencial de la historieta, con otro eje radical de los cómics; su enorme capacidad para crear personajes que atrapan, comprometen e implican a los lectores, reconociéndose inevitablemente en ellos.Gráficamente, Antonio Hitos sigue depurando su estilo. Ya hemos comentado que la distribución de cada página es la misma. Son cuatro viñetas iguales, cuadradas, colocadas en dos tiras de dos dando lugar a otro cuadro que conforma la plancha en su conjunto. El trazo es más orgánico, más rudo y cada escena está compuesta exclusivamente por los elementos esenciales de la acción. No hay decorados, no hay fondos, solo el protagonista y los elementos con los que interactúa. Pero si hay contexto. Cada elemento escogido y dibujado en el cuadro nos permite saber exactamente la ubicación de la secuencia, su temática y cómo influye en protagonista. Sillones, mesas con ordenador, cocinas, exteriores campestres… basta un elemento significativo para situarnos de inmediato, un elemento que será el que interactúe con nuestro personaje. El único componente secundario que hemos encontrado es un sol radiante situado en un extremo del cuadro en unas pocas escenas.El personaje principal está descrito de manera minimalista, con cuatro trazos. Son sus expresiones faciales y su comportamiento gestual lo que nos permiten distinguir una leve evolución, un cambio de humor, el paso ligero del tiempo. El blanco y negro es casi total. Para ciertas partes del mobiliario y decorado esencial Hitos utiliza una gama de grises aguados que dan cuerpo al conjunto, densidad y algo más de forma.La confección técnica y material del álbum, a cargo de la editorial Astiberri, es una obra de arte en sí misma. El libro es en cartoné, es cuadrado, no muy grande, pero sobradamente suficiente para albergar los paneles que confecciona Hitos y disfrutarlos plenamente. El papel es bueno, mate y poroso y la reproducción es mucho más que correcta. Esta edición contiene numeroso material adicional, en especial un texto del propio autor que a modo de epílogo/manifiesto y con el título de Cómic radical o cómo dibujar el tiempo que nos pasa, nos ilustra acerca de la génesis, los mecanismos y de las pretensiones de la obra. Hay además numerosos bocetos e ilustraciones sueltas y una fotografía de la exposición en la biblioteca Ignasi Iglesias-Can Fabra. El precio de este producto es bastante adecuado.Cómic radical no es una obra para todos los públicos. Es una investigación serena, personal y rigurosa sobre los mecanismos narrativos y expresivos básicos de la historieta. Al mismo tiempo es una prueba de que el medio es infinito, que permite todo tipo de experimentos, reflexiones y variaciones porque al final uno acaba reconociéndose inevitablemente en sus protagonistas. El lenguaje del cómic es universal, hermoso y exuberante, trabajos como los de Antonio Hitos logran que sus límites sean aún más amplios, absolutamente apasionantes y completamente desconocidos.Salut!Lo mejor• Que funciona en varios sentidos; como ensayo formal y como obra de entretenimiento.• El concepto teórico del proyecto.• El arte gráfico y narrativo de Antonio Hitos.Lo peor• Que algunos lectores puedan verse intimidados por la propuesta.