La tecnología que de verdad importa se esconde en una óptica muy cerca de ti

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Cruzar el umbral de una óptica o de un centro auditivo siempre ha tenido algo de derrota personal. Es un proceso tradicionalmente frío, clínico y un tanto incómodo, en el que un especialista te confirma que tu cuerpo empieza a perder facultades.Sin embargo, he salido de la nueva tienda de Mó en la calle Fuencarral de Madrid con una sensación completamente distinta. He ido allí a enfrentarme a un colibrí virtual (sí, en serio) y a ponerme unas gafas que deciden qué frecuencias de sonido debo escuchar para demostrar que la tecnología, cuando se diseña con empatía, puede desmantelar décadas de complejos y estigmas médicos.Porque, a veces, el verdadero progreso no consiste en meter pantallas en cualquier objeto cotidiano para justificar un precio desorbitado. Consiste en coger un proceso hostil y hacerlo invisible, sencillo y humano.Realidad virtual para que tus ojos no sufran con los cristalesEl proceso de medición solo dura unos pocos minutos / Fotografía de Christian ColladoHacerse unas gafas progresivas siempre ha sido un acto de fe. Te sientas en el gabinete, te colocan una montura metálica de prueba que pesa una barbaridad y te piden que mires a un punto fijo mientras el óptico toma medidas de forma manual. Es un método analógico para resolver un problema de física óptica muy complejo. El resultado suele ser un periodo de adaptación tortuoso en el que tu cerebro tiene que aprender a mirar por la zona correcta del cristal para evitar mareos al bajar las escaleras o leer de cerca.Una vez realizadas las mediciones, se genera un informe con el "mapa de calor" que analiza la forma de mirar de cada persona / Fotografía de Christian ColladoLa propuesta de la compañía para solucionar este dolor de cabeza se llama MultiLens Pro AI, y la experiencia de uso es asombrosamente intuitiva. El examen tradicional de graduación no cambia, pero la toma de medidas para el progresivo se traslada a un casco de realidad virtual. Una vez que te colocas el visor, entras en un entorno digital donde debes seguir con la mirada a un pequeño colibrí que revolotea a tu alrededor.Mientras juegas a perseguir al pájaro, las cámaras de seguimiento ocular del casco registran la dinámica de tu mirada. El sistema mide de manera milimétrica cómo coordinas el movimiento de tus ojos con el de tu cabeza, identificando qué zonas del cristal vas a utilizar con mayor frecuencia en tu vida diaria. Un algoritmo de inteligencia artificial procesa este mapa biométrico para tallar una lente personalizada para tu fisionomía exacta. Lograr que un proceso históricamente incómodo se convierta en un juego de un par de minutos es el camino correcto para democratizar el cuidado visual.Nuance Audi, o cómo el camuflaje tecnológico vence al estigmaLas gafas de Nuance Audio parecen unas gafas normales, pero pueden ayudar (y mucho) a personas con pérdida leve a moderada de la audición / Fotografía de Christian ColladoEl verdadero tabú, no obstante, sigue estando en el oído. La pérdida de audición arrastra un estigma social absurdo que asocia el uso de audífonos con la vejez prematura. Esto provoca que millones de personas en España con pérdidas leves o moderadas (más de 2,5 millones, según los datos más recientes) prefieran perderse la mitad de las conversaciones en las cenas familiares antes que aceptar que necesitan ayuda. Es un problema de orgullo que la tecnología está empezando a solucionar mediante el camuflaje.Durante mi visita pude probar las Nuance Audio, unas gafas desarrolladas por el gigante EssilorLuxottica que integran un sistema de asistencia auditiva en unas varillas de pasta completamente normales. No hay auriculares internos que obstruyan el oído ni aparatos colgando detrás de la oreja. El sistema utiliza micrófonos direccionales y algoritmos de procesamiento de señal ocultos en la montura para captar el sonido y proyectarlo directamente hacia tu canal auditivo de forma discreta.Primer plano de las gafas de Nuance Audio / Fotografía de Christian ColladoConversando en la tienda con la experta Ester Gómez, desgranamos el verdadero valor de este desarrollo. La clave de estas gafas no es dar volumen a lo bruto, sino aportar claridad en el habla. Si caminas por una calle muy transitada en hora punta, el algoritmo es capaz de identificar el ruido de los motores de los autobuses para atenuarlo, mientras potencia la frecuencia de la voz de la persona que camina a tu lado. La mejora en la comprensión del habla en entornos ruidosos alcanza el 44% según los datos clínicos de la marca, una cifra que marca la diferencia entre aislarte en una reunión o participar activamente en ella.Toda la calibración se gestiona desde una aplicación móvil muy sencilla que permite ajustar la reducción de ruido, ecualizar el sonido o cambiar de entorno con una rueda virtual. El rango de edad que empieza a sufrir estas pérdidas leves convive a diario con teléfonos inteligentes, por lo que la curva de aprendizaje es prácticamente inexistente. Al final, el usuario no siente que lleva un audífono para corregir un defecto físico, sino un wearable de gama alta muy similar a las gafas inteligentes que Meta o Google intentan popularizar en el mercado de consumo.Es obvio que este formato tiene sus límites. Ester Gómez me recordaba que para pérdidas severas o profundas, el audífono tradicional con molde a medida sigue siendo insustituible debido a la necesidad de una mayor potencia de amplificación y a la presencia de deterioro cognitivo asociado. En ese sentido, Mó ya ofrece una nueva tipología de audífonos "invisibles" mucho más pequeños que los típicos, dotados de algoritmos de inteligencia artificial que mejoran aún más la claridad en las voces del resto de personas.Pero para esa inmensa franja de población que vive en la zona gris de la pérdida leve o moderada, las gafas auditivas de Nuance y los nuevos audífonos invisibles de la marca representan un antes y un después. La tecnología ha dejado de ser un elemento frío para convertirse en un aliado que te devuelve la confianza para volver a conversar sin tener que dar explicaciones a nadie..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }