El magistrado le imputa indiciariamente por los delitos de organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias en el caso Plus UltraEl sumario del caso Zapatero atribuye a las hijas del presidente un puesto clave en la red de tráfico de influencias El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido un aplazamiento de su declaración como imputado prevista para el 2 de junio, según han confirmado fuentes jurídicas a elDiario.es. El magistrado le imputa indiciariamente por los delitos de organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias en el caso Plus Ultra, la aerolínea que está en el punto de mira de la Justicia por el presunto “uso ilícito” de parte de los fondos obtenidos con su rescate durante la pandemia. La petición de Zapatero se produce tan solo un día después de que se conociera el sumario del caso que recoge documentos que estrechan el cerco sobre sus hijas. A los más de 800.000 euros que la agencia de marketing de ambas cobró en un lustro de dos sociedades bajo sospecha vinculadas con los negocios de su padre, se sumó una nueva acusación: la de que su empresa no aportaba ningún “valor técnico” y que su propósito era encubrir los pagos obtenidos a través de la supuesta influencia ejercida por Zapatero. La investigación debe establecer ahora cómo justifica la empresa de las hijas de Zapatero y el resto de las sociedades que pagan al expresidente los ingresos de las empresas Inteligencia Prospectiva y Análisis Relevante. Para eso será determinante la documentación incautada en los registros del martes de la semana pasada. Los dos grandes contratistas de la empresa de las hijas de Zapatero aparentaban en sus conversaciones tener negocios entre ellos. En esos intercambios de mensajes aparece señalado de forma “velada” Zapatero, según expresión de la Fiscalía Anticorrupción. La Policía se incautó el pasado noviembre del teléfono de Julio Martínez Martínez, dueño de Análisis Relevante. Allí aparecieron las alusiones a un negocio de compraventa de petróleo y a una “carta de intención” que envió una empresa china a la oficina del presidente del Gobierno.