Jose Manuel García-Margallo se ha mostrado contundente al valorar la situación por la que está atravesando el PSOE y el Gobierno de España. En relación a Pedro Sánchez y el hecho de tener a varios de sus familiares más íntimos y cercanos en causas judiciales, como es el caso de su hermano David y de su mujer, Begoña Gómez, el exministro de Exteriores ha tratado de reflexionar sobre ello. El caso de la pareja del presidente ha sido el que más ha puesto de relieve en su intervención en 'Todo es mentira' (Cuatro). Y es que García-Margallo se ha mostrado contrariado por los comentarios que refieren a que se estaría llevando a Gómez ante el juez solo por ser la mujer de Pedro Sánchez, algo que él mismo ha referido en numerosas ocasiones. Ha hecho referencia además a cómo Óscar Puente está desacreditando el sistema judicial español al decir que se está señalando al socialismo con «métodos no democráticos». El que fuera parlamentario europeo se ha dirigido a cámara para preguntar a Puente: «¿Cuáles son esos métodos no democráticos? ¿Que actúe la Fiscalía, la UCO, la UDEF, que si un juez ve que hay indicios inicie una investigación? Igual lo democrático para él es que el propio señor Puente decida si ha pasado o no ha pasado algo con su partido». Del caso de Begoña Gómez, no ha querido pasar de puntillas. Ha sido claro, siguiendo su tono habitual: «Este es un comentario de observación general. Y es el hecho de que esto es un caso insólito en España. Es la primera vez que se investiga a una mujer de un presidente del gobierno desde 1977 y me pareciese un tema muy serio». Jose Manuel García-Margallo ha querido recoger también la comparecencia de Pedro Sánchez en la Santa Sede, que tuvo lugar esta semana. En su viaje a Roma, según el colaborador de 'TEM', este habría explicado «una teoría pintoresca. Dijo que un compañero suyo, suponemos que el presidente de Castilla La Mancha, le aconsejaba disolver para tener la mayoría absoluta, pero él no podía hacerlo en favor de su partido…». Ha continuado apuntando que los españoles no merecen «este espectáculo» y es aquí que ha hecho una valoración que ha llamado la atención de los tertulianos. García-Margallo ha apuntado que pareciera uqe Sánchez «apela a un nivel superior para decir 'no puedo disolver porque no le conviene a España, pero a mi sí me convendría mucho'. Es una frase de Woody Allen». En la mesa de colaboradores le han dicho que el presidente del Gobierno antes de ese comentario abría dicho 'permítanme la broma' pero ni así se lo ha 'perdonado' Márgallo a Sánchez: «No creo que esté la cosa para bromas, de verdad, con todos esos imputados, su familia implicada en asuntos de la fiscalía… Me parece que es de tener un cuajo, una serenidad, que no entiendo».