Un análisis de más de 300.000 especies vegetales —el 90% de todas las plantas conocidas— revela que la mayor parte de la diversidad vegetal del planeta no surgió por migraciones entre continentes, sino por especiación in situ: nuevas especies apareciendo y evolucionando en el mismo lugar durante millones de años. La Amazonia, el Congo y el Sudeste Asiático aparecen como las grandes fábricas evolutivas del planeta