Elisabeth de Bélgica continúa dando pasos agigantados hacia su futuro como Reina, sobre todo porque es la mayor de una nueva generación de herederas que son el mañana de Europa. El último de sus logros es haber terminado sus estudios de máster en la universidad de Harvard, en Estados Unidos, una de las más prestigiosas del mundo. Allí recibe este jueves su diploma en Políticas Públicas, en una ceremonia a la que asistirán sus padres, los Reyes, que ya ayer se reunieron con el decano Jeremy Weinstein. Pero, ¿y ahora qué? En los últimos días se había publicado que Elisabeth de Brabante se tomará ahora un año sabático como han hecho otras de sus contemporáneas. Véase el caso de Amalia de los Países Bajos . También se había comentado que navegaría a través del Atlántico en un velero, emulando de alguna manera el viaje de la Princesa Leonor con la Armada en el Juan Sebastián Elcano. Pero Elisabeth ha dejado las cosas claras: no tiene ni idea de qué va a hacer ahora. «Mis años de estudiante fueron muy intensos; me entregué por completo. Ahora voy a intentar tomarme un respiro y sentar bases sólidas para lo que me espera. No hay que precipitarse , todo a su debido tiempo», confiesa. Por el momento, no se plantea seguir estudiando. Aunque no deja claro si hará prácticas o si, en cambio, será voluntariado. «Aún no lo sé con certeza», revela. Cuando un periodista le preguntó por lo que habían publicado los medios de cruzar el océano en velero, ella responde con rotundidad: «Sí, he oído hablar de eso. Me encantaría, pero no está en mis planes por el momento. Todavía tengo que decidir qué voy a hacer . Primero, tengo que recoger mi diploma». Ha sido en su primera gran entrevista, que ha hecho sin cámaras y para cuatro periodistas de la prensa escrita, dos en neerlandés y dos en francés. De esta manera la joven de 24 años podía controlar la narrativa y evitar el juicio rápido y, en ocasiones cruel, de las redes sociales. Las preguntas fueron preaprobadas, no permitió que le hablaran del futuro de la monarquía o sobre otros miembros de la Familia Real, pero respondió a todo lo demás con tono «diplomático», «delicado» y de «forma breve», según han compartido los medios 'De Standaard', 'Het Laatste', 'Nieuws', 'Le Soir' y 'La libre Belgique', que son quienes tenían la exclusiva. La joven heredera ha aprendido en Massachussets a ser «simplemente Elisabeth», ya que ha podido disfrutar de un cierto anonimato durante sus años de formación, que han sido «tan importantes» para ella. « Creo que todos aquí sabían quién era yo , pero podía ser un estudiante más. Incluso si lo sabían, no les parecía extraño. Al fin y al cabo, solo estaba sentada en clase con ellos», confirma durante la entrevista, que fue alternando entre el francés y el neerlandés de manera natural. Al fin y al cabo, también habla inglés y alemán con facilidad, por lo que los idiomas no son un problema para la Princesa. Para ella fue, según explica, « muy agradable no ser reconocida siempre por la calle». Eso le permitió tener hábitos y a la vez dar más espontaneidad a su vida: «Lo disfruté muchísimo». Esto también le ha permitido tener vida social, hacer cosas divertidas con los amigos, tanto en Oxford (donde hizo la carrera de Ciencias Políticas e Historia) como ahora en Harvard. «Espero haber hecho amigos para toda la vida», admite, revelando que también ha viajado mucho por Estados Unidos. Y, sin embargo, dice que solo se siente en casa cuando está en Bélgica. No le agobia su futuro como reina, aunque aún no tiene planeado asumir su papel como heredera a tiempo completo. « Me alegra saber qué voy a hacer con el resto de mi vida . Mucha gente no está segura; no saben adónde quieren ir. En cierto modo, también es hermoso saber: este es mi camino, aquí es donde voy a estar», revela. Elisabeth, que es consciente de que no ha tenido una infancia normal, y de que será la primera reina de Bélgica, por lo que no tiene referente. «Pero a nivel internacional, ya no soy la única. En mi generación hay varias mujeres. En otras monarquías se observan movimientos similares», admite, haciendo referencia a Leonor, Amalia e Ingrid Alexandra.