Más allá de un Giro que no pasará a la historia gracias a unos rivales que plantan cara a Jonas Vingegaard y le hacen sudar la gota gorda para mantenerse en rosa, la 18 etapa del Giro fue de las de final engañoso, porque mantuvo unos últimos kilómetros muy entretenidos más allá de que terminase el día con el desenlace de un esprint que ganó el francés Paul Magnier, tercera victoria en esta edición de la prueba.Seguir leyendo....