Desde la Sala del Consistorio del Vaticano, el Papa León XIV reflexionó este sábado sobre la salud mental y la depresión en los jóvenes, asegurando que es un tema que no se puede abordar únicamente «como una cuestión clínica o técnica» sino desde «un horizonte de sentido» mucho más amplio que abarca lo más íntimo del ser humano. Estas declaraciones pontificias se enmarcaron en una audiencia con los participantes del encuentro internacional Mapas de esperanza para una agenda educativa regional, organizado por el Dicasterio para la Cultura y la Educación, la Pontificia Comisión para América Latina y la Organización de Estados Iberoamericanos.En el encuentro participaron ministros de educación de varios países de Iberoamérica. Durante las jornadas de trabajo se debatieron estrategias para afrontar las altas tasas de suicidios juveniles en la región. En ese sentido, León XIV trazó una hoja de ruta a partir de su Carta apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza, publicada en octubre de 2025. El Papa dijo que los pueblos antiguos «alzaban la mirada hacia el cielo para leer las constelaciones» y gracias a ellas se orientaban, aprendían sobre las estaciones y comprendían el mejor momento para sembrar y cosechar.Utilizando esta comparación, sentenció: «Hoy necesitamos volver a levantar la vista». La educación debe buscar «construir una constelación educativa global» que sirva «para iluminar el camino de la humanidad». Esto se presenta como un tema urgente ante lo que el Papa considera la mayor pobreza de nuestro tiempo: «la pérdida de las constelaciones interiores». «Muchos jóvenes poseen instrumentos tecnológicos cada vez más sofisticados, pero les cuesta encontrar un sentido por el que vivir, esperar, amar e incluso sufrir», dijo León XIV.«Detrás de tantas dificultades, soledades y fragilidades psicológicas se esconde a menudo una pregunta silenciosa: ¿Tiene mi vida algún sentido? ¿Existe una esperanza fiable para el futuro?», añadió el Papa. Recordando que en su Carta apostólica expresó que el ser humano es un deseo y no un algoritmo, remarcó el peligro que significa reducir al hombre al rendimiento, al consumo o al dato estadístico, generándole inevitablemente «un profundo sufrimiento interior». «Muchos jóvenes viven hoy bajo el yugo de las expectativas y el rendimiento, inmersos en una competitividad exasperada que genera ansiedad, miedo de no estar a la altura y desorientación», aseguró.Ante esta dramática realidad, León XIV señaló que el tema de la salud mental debe abordarse desde la ciencia, la psicología y la medicina; pero además desde «un horizonte de sentido» que permita al hombre «vivir auténticamente» y «superar tantas fragilidades interiores». En ese sentido, la educación es la herramienta necesaria para que este horizonte no se oscurezca, para que no aumenten el vacío interior, el aislamiento y la desesperación. «Cuando, en cambio, una persona descubre que su vida tiene valor, que es amada, esperada y llamada a una tarea en el mundo, entonces nace la esperanza», comentó el Papa.Lee también: Dos lesionados deja choque entre motos en Punto FijoLeón XIV añadió que entre los objetivos del Pacto Educativo Global que ha propuesto se encuentra también «el de cultivar la vida interior». No basta, dijo, «con conectar a los jóvenes a las redes digitales, si luego permanecen desconectados de sí mismos, de los demás y de su propia interioridad». «Cultivar la vida interior significa ayudar a las nuevas generaciones a redescubrir el silencio, la reflexión, la capacidad de hacerse preguntas, la profundidad de las relaciones y la apertura a la trascendencia», agregó. La tecnología sirve para conectar y la educación para formar al ser humano. «Educar significa acompañar a los jóvenes a descubrir no sólo cómo vivir, sino también por qué vivir», indicó el pontífice.Fuente: Versión FinalSigue las noticias de Falcón, Venezuela y el Mundo en www.notifalcon.com síguenos en Instagram y Twitter @notifalcon y en Facebook: https://www.facebook.com/diarionotifalcon2