Las últimas declaraciones del ministro Óscar Puente, sin ser sorprendentes, son especialmente imprudentes . Como ministro en activo, a poco compromiso que tuviese con los ideales democráticos, debería evitar declaraciones que deslegitiman a las instituciones y erosionan la confianza en ellas. No solo por la responsabilidad inherente a su cargo, sino por la confianza y lealtad debida de un verdadero demócrata en activo hacia un sistema político y social que, con sus cositas, es el más justo que el hombre ha sido capaz de idear hasta ahora. Confundir la crítica legítima y fundamentada con la descalificación sistemática, sin mayor prueba que el desprecio explícito, no ayuda a mejorar las supuestas fallas, tan solo debilita el sistema. Y, de ser cierto... Ver Más