Marina Guinart y Verónica Virseda conquistaron en Albania su primer título de la temporada 2026 tras imponerse por 7-5 y 6-1 a Alejandra Salazar y Alejandra Alonso en la final del FIP Platinum de Tirana. La victoria permite a la pareja española sumar 300 puntos para el ranking FIP en uno de los torneos más importantes del CUPRA FIP Tour, una recompensa similar a alcanzar una final de Premier Padel P2. El encuentro tuvo dos partes muy diferenciadas. La primera manga estuvo marcada por la igualdad entre ambas parejas, con intercambios largos y numerosos juegos disputados. Sin embargo, cuando el set parecía encaminado hacia un desenlace todavía más ajustado, Guinart y Virseda lograron encontrar el break decisivo para adelantarse en el marcador por 7-5. Ese golpe terminó siendo determinante para el desarrollo de la final. Con la confianza de haber ganado el primer parcial, las segundas cabezas de serie elevaron su nivel en la segunda manga y comenzaron a dominar el partido con claridad. Salazar y Alonso intentaron mantenerse dentro del encuentro, pero no encontraron la manera de frenar a unas rivales cada vez más cómodas sobre la pista. El partido terminó con un error de volea en un intento de dejada de Alonso que certificó el 6-1 definitivo. «Ha sido una semana fantástica y ver cada día a la gente con una sonrisa en el rostro ha sido increíble», explicó Verónica Virseda tras la final. «Nuestras rivales plantearon muy bien el partido desde el punto de vista táctico, pero nosotras nunca dejamos de luchar y creo que esa es nuestra identidad». Marina Guinart también destacó la capacidad de la pareja para competir en los momentos importantes. «Siempre luchamos y siempre creemos, y creo que esa es la belleza de este deporte. Estamos jugando contra rivales extraordinarias, así que estamos muy felices de haber conseguido otro título», señaló. Más allá del triunfo de Virseda y Guinart, la final dejó una de las imágenes más destacadas de la semana con el regreso de Alejandra Salazar a la lucha por un título. La madrileña, una de las jugadoras más importantes de la historia del pádel y ex número uno del mundo durante varias temporadas, alcanzó una nueva final a los 40 años de edad junto a la joven Alejandra Alonso. En la que apunta a ser su última temporada como profesional, Salazar volvió a demostrar que sigue siendo una competidora de máximo nivel. Aunque el desenlace no fue el deseado, su presencia en la final de Tirana supone una de las notas más positivas de la temporada y confirma que todavía puede aspirar a pelear por grandes resultados en los principales torneos del calendario.