Soledad Puértolas, cuentos en voz baja

Wait 5 sec.

En sus últimas entregas narrativas alterna Soledad Puértolas novela y cuento. 'En el camping' es el título del último de los diez cuentos que reúne el libro. Continúa la autora haciendo coincidir su tonalidad con la voz baja, entregada a situaciones cotidianas, aparentemente baladíes, a las que su estilo intenta arrancar alguna forma de reconocimiento. De entre los muchos cuentos que ha suscitado la pandemia en diferentes autores, el titulado 'Amistad' contará entre los mejores que han narrado la extrañeza de aquella vivencia colectiva, que cambia en el cuento la relación de dos amigas, sin que haya ruido alguno, o situación concreta que lo explique. Hay un antes y un después , como si aquel miedo o aquella soledad vivida en la fragilidad aumentada por una edad cercana a los setenta , que es la de las protagonistas, necesitara ser contada pero no explicada. Es el que me ha parecido mejor cuento del volumen, porque es pura sensibilidad de los detalles, como un jarrón pintado por alguien de la escuela holandesa. En realidad, todos los cuentos comparten ese estilo minimalista que explica sobre todo situaciones de la burguesía urbana. En 'Secretos', se aborda otra cuestión que lo hace buen cuento: el mundo de los secretos, esa otra vida que un personaje va desarrollando al hilo de su vocación como articulista. Otro buen cuento es el titulado 'Teléfonos' , en el que Soledad Puértolas reconstruye vivencias ligadas a ese viejo aparato negro colgado a la pared, con una rueda para marcar los números según se giraba con el dedo, y que estaba a la altura de los adultos. Sirve al menos para revelar que en los cuentos de la escritora aragonesa los objetos hablan , con aquel timbre amenazador del accidente, que esconde un fondo autobiográfico recorrido en novelas anteriores suyas. No todos los cuentos, ocurre en cualquier colección, consiguen despertar el mismo interés. Los que no logran del todo estar a la gran altura de esta escritora adolecen de un exceso de confianza en que los sentimientos representados fueran de por sí elocuentes. Ocurre en 'Amores' y en 'Un pariente lejano'. Al haber renunciado en el primero explícitamente a la representación de la interioridad, la anécdota representada ha quedado huérfana de la profundidad requerida y resulta prolija para el efecto pretendido. En el cuento 'Escritores que hablan de sus vidas', no va bien la explicitud declarativa en el desarrollo de un tema que habría necesitado más un artículo de opinión que un cuento. El minimalismo de la representación es sin duda el arma estilística de una autora que tiene su mejor aliado en los silencios y las elipsis. Una ventaja que juega a favor del conjunto es que el mundo representado casi siempre coincida con personas entradas en años de la burguesía urbana, que ven zaheridas sus existencias por alguna forma de azarosa inquietud sobrevenida por una situación que las saca de su seguridad. Por último, un cuento, el titulado 'Annemasse' hace justicia indirecta a la persona del primer aragonés ilustre, Miguel Servet , casi olvidado héroe de una modernidad truncada por el fanatismo religioso.