Lo que debía ser una conexión rutinaria entre Estados Unidos y España ha terminado convirtiéndose en un episodio de máxima tensión aérea. Un avión de United Airlines que cubría la ruta entre Newark, en Nueva Jersey, y Palma de Mallorca ha tenido que regresar a su aeropuerto de origen después de que surgiera una alerta de seguridad relacionada con un dispositivo Bluetooth identificado con un nombre que generó preocupación entre la tripulación y las autoridades.La aeronave había despegado con normalidad del Aeropuerto Internacional Newark Liberty durante la tarde del sábado y ya se encontraba sobre el océano Atlántico cuando se activó el protocolo de seguridad. En ese momento, la tripulación recibió instrucciones para gestionar una incidencia considerada potencialmente sensible, lo que acabó alterando por completo el desarrollo del vuelo.Según relataron varios pasajeros, los auxiliares de vuelo ordenaron apagar de inmediato todos los dispositivos Bluetooth que permanecieran activos. Durante las comunicaciones realizadas a bordo, se trasladó a los viajeros que la medida respondía a una instrucción procedente de los responsables de operaciones de la compañía y que, de no cumplirse, el avión tendría que regresar al punto de partida."Dijeron que una persona había hecho algo con el Bluetooth que ponía en peligro la seguridad del vuelo", ha relatado un pasajero. Tras varias advertencias y después de concederse un último margen de tiempo para localizar el origen de la incidencia, algunos dispositivos continuaron activos, circunstancia que llevó finalmente a los pilotos a tomar la decisión de interrumpir la travesía y volver de regreso.La investigación descartó una amenaza real tras el aterrizajeLas primeras averiguaciones apuntaron a que la alarma estaba relacionada con un dispositivo Bluetooth que había sido rebautizado con una expresión especialmente sensible en el ámbito de la aviación. De acuerdo con las comunicaciones mantenidas entre la cabina y los controladores aéreos, el origen de la incidencia se encontraba en un aparato identificado mediante "cierta palabra de cuatros letras", una referencia que posteriormente varios pasajeros asociaron con bomb, término en inglés. .Tras el aterrizaje, las autoridades activaron los protocolos habituales para este tipo de situaciones. Los pasajeros fueron evacuados del avión con sus teléfonos móviles y pasaportes, mientras los equipos de seguridad realizaban una inspección exhaustiva de la aeronave para descartar cualquier riesgo real y comprobar el origen exacto de la alerta.La investigación concluyó finalmente que no existía ninguna amenaza material y que todo se había originado por la denominación asignada a un dispositivo electrónico. Las autoridades identificaron y detuvieron a un adolescente de 16 años como presunto responsable de los hechos.