Corpiños, capas y minimalismo romántico para invitadas a bodas, bautizos y comuniones

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Hay un código no escrito a la hora de asistir como invitada a eventos como las bodas , los bautizos y las comuniones. Aunque cada vez más las tendencias se difuminan al mismo ritmo que lo hacen este tipo de celebraciones, en las que el lugar, el horario o el gusto de los anfitriones marcará el código estético, existen ciertas normas a tener en cuenta para escoger cómo vestir en cada celebración. Algunos de los rostros más influyentes del panorama actual, desde la Reina Letizia a Sofía Palazuelo , Victoria Federica, Paula Echevarría o Amelia Bono, pueden dar pistas de estilismos apropiados. Con estilos y edades dispares, tonos de piel y pelo diferentes, todas coinciden en la versatilidad de su fondo de armario, la clave para poder armar un atuendo de éxito. «Esta temporada no se aprecian tendencias cerradas, pero sí se está viendo un cambio hacia looks menos evidentes», explica la estilista Erea Louro . «Menos 'invitada perfecta' y más estilo personal. Siluetas más relajadas, tejidos con movimiento, y una mezcla interesante entre lo elegante y lo cotidiano», afirma la experta, quien incide en la apuesta por estilismos «que puedan funcionar también fuera del evento». Por su parte, Carmen de la Puerta , fundadora de la marca sevillana de moda para invitadas Vogana, confirma que «los vestidos con cuerpos estructurados que recuerdan a diseños de época y las faldas vaporosas con volumen» serán las grandes triunfadoras. Además, «los corpiños encorsetados están destacando, tanto en invitadas como en novias», señala la diseñadora, que ha vestido a rostros tan conocidos como la Reina Letizia, Nieves Álvarez o Eugenia Silva y que confiesa que el éxito de su firma reside en «una relación calidad-precio muy competitiva». En Vogana los diseños parten de los 150 euros y llegan hasta los 350 para las piezas más exclusivas. Más allá de los vestidos, los trajes dos piezas, bien como traje de chaqueta o en formato de falda y cuerpo, son opciones cada vez más demandadas. Detalles como las capas confeccionadas en tejidos vaporosos y colocadas estratégicamente sobre los hombros son otro de los accesorios a tener en cuenta. No existe una prohibición expresa de colores en cuanto a protocolo, más allá del no vestir de blanco en las boda más tradicionales, a menos que el 'dress code' así lo establezca, pero este tono sí está aceptado en bautizos y comuniones -más aún para la madre del protagonista- e incluso desde hace varias temporadas el negro es un color bien acogido para estos estilismos. «Los tonos empolvados como verdes suaves, amarillos apagados, mucho blanco roto y también negro bien trabajado» serán las tonalidades más vistas en estos próximos meses, advierte Louro. «Menos saturación y menos combinaciones estridentes. Todo más contenido , pero más sofisticado», apunta la experta en moda. Los accesorios para la cabeza son, probablemente, la estrella de un look de invitada, y si bien hay cierto código establecido a la hora de llevarlos, cada vez es más flexible. «Las pamelas siguen funcionando mejor de día, pero no es algo rígido. Lo importante es que el look tenga sentido y no parezca un añadido sin más», aconseja la estilista. Las pamelas tanto de ala grande como pequeña, que van de los 60 a 35 centímetros de diámetro aproximadamente, son las más vistas, aunque un tocado discreto puede funcionar igual de bien. En Marcela & Co , firma especializada en este tipo de complementos, cuentan que la novedad esta temporada se centra en los 'Tocado Hoja', inspirados en dicha forma. «Lo más importante es ir cómoda con el tamaño que se elija», comenta Paula Beneytez , fundadora de la marca, que elabora sus piezas a mano en Madrid, que se pueden personalizar y cuestan entre 55 y 190 euros. «Siempre recomiendo elegir uno con el que la invitada no se sienta disfrazada», añade.   El modelo de calzado no será quizás tan protagonista en este tipo de looks, pero sí es crucial su comodidad. «Esta temporada se apuesta por zapatos de tacón midi abiertos y sandalias minimalistas de tiras finas, sin olvidar las alpargatas de cuña, que serán sin duda estrella en eventos más informales», indica Rosa Pino , diseñadora de Monpiel , una firma 'made in Spain' especializada en calzado y accesorios de piel. Los tonos metalizados convivirán con los tonos tierra como el camel, el arcilla o el nude. Pino afirma que, más allá del diseño, prima la comodidad. «Se demandan diseños que permiten disfrutar del evento de principio a fin», puntualiza. A la hora de elegir -también recomienda- hay que tener en cuenta los materiales, «apostando por piel y fibras naturales que sean de calidad para que el calzado pueda seguir usándose varias temporadas». En cuanto al eterno dilema del tacón, la estilista lo tiene claro: «Ya no es una cuestión de tacón o no, sino de cómo está planteado el conjunto. Un zapato plano bien elegido puede ser igual de elegante». Y así lo confirman desde Monpiel, en la que opciones como sus bailarinas y merceditas son cada vez más demandas por las clientas para este tipo de ocasiones. Entre las firmas punteras existe un amplio abanico en el que encontrar el 'vestido ideal', con nombres tan conocidos en el sector como Redondo Brand, Moisés Nieto, Byan, Bimani, Miphai o Sophie and Lucie , entre otros. El tipo de evento, el lugar de la celebración y el estilo de los novios son aspectos que también se deben valorar para acertar. No obstante, parámetros como la comodidad, no disfrazarse para la ocasión y poner atención a todos los detalles del estilismo como joyas, maquillaje y peinado, -y no solo a la ropa-, son las claves en las que coinciden todas las expertas. «Evitar lo demasiado forzado. Vestidos excesivamente ajustados, tejidos muy brillantes sin control o looks que parecen más de alfombra roja que de boda», suelen ser los errores más habituales, sostiene Louro, que además hace hincapié en no caer en lo anticuado intentando «ser correcta» y evitar complementos que no corresponden con el festejo. «Las gafas de sol, por ejemplo, más que prohibidas, están fuera de lugar. Pueden funcionar, pero no durante toda la ceremonia o en momentos formales», asegura. «El sentido común y el contexto marcarán sin duda el estilo del evento. Si no te reconoces, no funcionará», sentencia la experta.