Análisis de Alexa+: probé la nueva IA de Amazon y ya no me relaciono igual con mi casa

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Nunca había usado mucho Alexa. No tenía en casa un producto de este estilo, pero me había relacionado con él enCumplía, pero se volvía tonta en cuanto te salías del guion. Cumplía, pero se volvía tonta en cuanto te salías del guion. Amazon dice que eso se acabó con Alexa+, su asistente reconstruido con inteligencia artificial generativa, y la he puesto a prueba donde más se le ve el plumero, en la pantalla de un Echo Show 8., su asistente reconstruido con inteligencia artificial generativa, y la he puesto a prueba donde más se le ve el plumero, en la pantalla de un Echo Show 8.Tabla de contenidos Precio y disponibilidad de Alexa+ Qué cambia frente a la Alexa de siempre Recados, recordatorios y agenda: la parte de asistente de verdad Casa, pantalla y sonido: por qué el Echo Show 8 es buen banco de pruebas Lo que todavía cojea Alternativas al Echo Show 8 con Alexa+ ¿Merece la pena el salto a Alexa+?Conviene aclarar algo primero: Alexa+ es software. Es la misma Alexa por dentro, reescrita para que entienda lenguaje natural y aguante una conversación de tú a tú. Alexa+ 88 / 100 Pros El lenguaje natural es lo que Alexa debería haber sido desde el principio Ha mejorado mucho en todos los sentidos No slo te ayuda con tu casa inteligente Contras Las limitaciones de los LLM siguen estando ahí En España ha entrado por la puerta del Acceso Anticipado, gratis si tienes Prime y por 22,99 euros si no, y se activa sola al configurar un Echo compatible. La duda que de verdad importa es corta. ¿Compensa el salto o sigue siendo la de siempre con un nombre nuevo?Precio y disponibilidad de Alexa+La mejor noticia llega pronto. Durante el Acceso Anticipado, Alexa+ no cuesta nada: se enciende al configurar un Echo compatible y listo. Cuando esa fase termine (Amazon la mantiene al menos hasta mediados de septiembre de 2026), seguirá siendo gratuita para quien tenga Amazon Prime y costará 22,99 euros al mes para quien no lo sea. La cuenta sale sola: si ya pagas Prime por los envíos y por Prime Video, la nueva Alexa te entra incluida, sin soltar un euro de más. Y si no eres de Prime, esos 22,99 euros al mes la dejan en terreno de suscripción premium, así que ahí la decisión ya pide pensárselo. Amazon Echo Show 8 Amazon El aparato es otra cosa, porque ese sí se compra. El Echo Show 8 con el que la he probado es el modelo de 2025, el que ronda los 200 euros y cae en campañas como el Prime Day. No hace falta justo este para tener Alexa+, vale casi cualquier Echo reciente, aunque los nuevos montan un chip pensado para la IA que ayuda a que todo responda más fino. Si vas a estrenarte y dudas, el de pantalla es el que más partido le saca.Qué cambia frente a la Alexa de siempreLa Alexa clásica iba a base de órdenes. Tenías que hablarle en su idioma, “Alexa, pon temporizador de diez minutos”, con la fórmula casi exacta o se perdía. Alexa+ se quita de encima ese “idioma Alexa” y deja que hables como le hablarías a alguien. Le pides varias cosas en la misma frase, cambias de tema a mitad y, lo más cómodo del día a día, sigues preguntando sin repetir “Alexa” cada vez, porque se queda a la escucha esperando tu réplica.El rival ya no es la Alexa de hace dos años. Son Gemini en los altavoces de Google y el ChatGPT que llevas en el móvil, y ahí Alexa+ juega con una baza propia. Manda de verdad sobre tu casa, no solo sobre tus preguntas: vive enchufada en la cocina, ve tu pantalla y controla tus luces. Gemini conversa de cine y ChatGPT también, pero ninguno pone los ventiladores en marcha cuando le dices que hace calor. Simplemente le pregunté que me recomendara músicaEl cambio gordo se oye a los dos minutos. Le hablas como a una persona, sin pensar la fórmula exacta, y te entiende a la primera. Le encadenas peticiones, cambias de tema a mitad y sigue el hilo, porque se queda a la escucha esperando tu réplica. Entiende el contexto y lo arrastra de una frase a la siguiente, que es justo lo que la Alexa vieja no sabía hacer. En mi caso, no he tenido que pelearme con ella ni una vez para que me pillara. Y no sirve solo para que sea tu asistente del hogar, sino que, por ejemplo, ha ayudado a mi sobrina a hacer los deberes con explicaciones muy útiles.También aprende de ti. Al arrancar te hace un par de preguntas (qué música te gusta, por ejemplo) y a partir de ahí va afinando, tanto por lo que le cuentas como por lo que deduce. Esa memoria es lo que la hace sentir personal, y es donde más se aleja de un altavoz a secas.Hay quien se queja de que de fábrica se enrolla demasiado. No ha sido mi caso: la encuentro bastante concisa, va al grano y no he tenido que pedirle que abrevie. Si te tocara una Alexa+ parlanchina, basta con decirle que sea breve y obedece, porque se deja moldear con el uso.Recados, recordatorios y agenda: la parte de asistente de verdadAquí es donde deja de ser un juguete. Le he delegado recados y los saca adelante. Le pedí reservar mesa en un indio para una cena con amigos y se encargó de la gestión por voz, sin que yo tocara el móvil. Y la tengo llena de recordatorios para no faltar a eventos de prensa, que va apuntando a medida que se los suelto. Los recordatorios son increíblemente útilesMás allá de eso, Alexa+ se apaña con datos estructurados: lee un PDF o una foto de un horario y te saca las citas para el calendario. Es de las funciones que más prometen, aunque tiene un techo claro. Las cuentas de correo de trabajo (Exchange o Google Workspace) no están soportadas, así que para que lea tus correos toca tirar de una cuenta personal. Como asistente todavía le faltan piezas, pero la base ya está. Eso sí, la app de Alexa sigue siendo un cajón de sastre algo caótico, y dar con dónde se ajusta cada cosa lleva su rato. El terreno avanza rápido y la competencia aprieta: otras IA de voz ya presumen de escuchar y responder en decenas de idiomas.Casa, pantalla y sonido: por qué el Echo Show 8 es buen banco de pruebasCon la casa inteligente es donde Alexa+ saca pecho. Controlo con ella luces, ventiladores, algún electrodoméstico y el robot aspirador, y lo bueno es que ahora razona lo que le pido. Le digo “hace calor” y pone los ventiladores en marcha; le digo “el suelo de la cocina está sucio” y manda el robot derecho a la cocina. No tengo que nombrar el aparato ni clavar la frase: capta la intención. Y crea rutinas hablando, algo que antes obligaba a bucear en la app, aunque en órdenes muy enrevesadas todavía se hace un lío y guarda como disparador la parrafada entera que le has soltado.La pantalla del Echo Show 8 le viene de perlas, y en la cocina es donde más la exprimo. Le digo lo que tengo en la nevera y me propone una receta con eso, a veces de lo más original; hasta le he preguntado cómo conjuntar una prenda y me ha dado su opinión sobre el conjunto. Las respuestas vienen con tarjetas visuales, y cuando no la uso hace de marco de fotos. La cámara de 13 megapíxeles con encuadre automático te sigue en las videollamadas para mantenerte centrado, con un zoom de 3,3 aumentos que ayuda en cuanto te mueves. Los sensores Omnisense ayudan mucho con sus trucos y rutinas que saltan por presencia o por temperatura, y brillo que se ajusta al ambiente. El Amazon Echo Show 8 en blanco, tiene un altavoz increíblemente bueno / Fotografía de Damián GarcíaEl sonido cierra el conjunto. El modelo de 2025 monta un woofer de 2,8 pulgadas con audio espacial, y para una cocina va sobrado: llena la estancia y los graves pegan más que en el Echo Show de 2023. Como altavoz de diario cumple de sobra. Un asistente más listo es también un micrófono más atento, y eso pide tenerlo presente. El Echo Show 8 trae un botón físico para cortar micrófonos y cámara, y desde la app puedes revisar y borrar lo que ha grabado. Se agradece tenerlo a mano: una cosa es hablarle con confianza en casa y otra olvidarse de que siempre está a la escucha.Lo que todavía cojeaNo todo es fino, y conviene no fiarse a ciegas. Le pregunté si me convenía ir a un lavadero que tengo a 50 metros con el coche o sin él, y me recomendó que fuera sin el coche porque estaba muy cerca. A un lavadero de coches. Con un aplomo total. Es el clásico tropiezo de razonamiento de estos modelos, que contestan tan seguros que despistan, así que en según qué preguntas toca aplicar el sentido común de uno. En esto fallan muchas IAs, incluyendo ChatGPT o Gemini. La mítica pregunta del lavadero de coches en la que caen muchos LLMHay más asperezas. En respuestas largas a veces mete pausas raras, como si se interrumpiera a sí misma. Varias de sus habilidades de “agente” están muy pensadas para Estados Unidos y aquí llegan recortadas. Y en España, de momento, solo funciona en español de España, sin alternar idiomas. Un punto que escuece a diario: la pantalla siempre quiere enseñarte algo, rota fotos y sugerencias, y apagarla del todo cuesta más de lo que debería. Son cosas de un servicio que aún se está cociendo, y conviene tenerlas claras antes de esperar magia.Alternativas al Echo Show 8 con Alexa+Si te interesa Alexa+ pero dudas del aparato, hay opciones según bolsillo y espacio. Si andas perdido entre tanto modelo, esta guía sobre qué altavoz Alexa comprar ayuda a centrar el tiro.El modelo anterior sigue a la venta y más barato en materia del Echo Show 8. Pantalla algo menor, chip de generación previa y menos pegada de sonido, pero también recibe Alexa+. Es el atajo para gastar menos. El nuevo Echo Show de 11 pulgadas de Amazon es perfecto para preguntarle cosas a Alexa y escuchar tus temas favoritosPor su parte, el Echo Show 11 es la misma idea con pantalla Full HD de 11 pulgadas, sobre los 240 euros. Interesante si la quieres lejos, en una isla de cocina o un salón grande, y te sobra mesa.En la acera de enfrente, si vives en el mundo de Google, su pantalla con Gemini es la rival natural. Pierde el hub doméstico tan completo del Echo y gana integración con los servicios de Google. ¿Merece la pena el salto a Alexa+?Si ya tienes Prime, la respuesta es fácil: actívala sin pensarlo, porque es gratis y mejora a la Alexa de siempre en casi todo lo que toca. Conversa, recuerda y controla la casa a otro nivel, y el Echo Show 8 de 2025 es un compañero estupendo para la cocina por pantalla y sonido.La letra pequeña existe. A veces responde con demasiado aplomo aunque se equivoque, parte de su lado más listo todavía está a medio hacer en España y, sin Prime, esos 22,99 euros al mes pesan, pero a la vez son difíciles de justificar, puesto que te sale más rentable suscribirte a Prime y posiblemente ahí esté la estrategia de Amazon. Para quien tenga Prime, un par de Echo y algo de domótica, el salto vale la pena, y más ahora que no cuesta un euro de más. Quien no soporte un micrófono siempre a la escucha, o quiera que las gestiones por voz salgan perfectas hoy mismo, mejor que espere unos meses a que madure. Por primera vez en años, hablar con Alexa apetece.