Abelardo de la Espriella (der) y José Manuel Restrepo (izq).Imagen: Campaña de Abelardo de la EspriellaEl candidato presidencial Abelardo de la Espriella ha presentado una ambiciosa hoja de ruta económica denominada la Patria Milagro. Junto a su fórmula vicepresidencial, el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo, propone una reestructuración profunda del Estado y un giro radical hacia la libertad empresarial y la seguridad jurídica.Este es uno de los tres perfiles económicos de los candidatos más opcionados para llegar a la Casa de Nariño, de acuerdo con las encuestas, que publica Valora Analitik en el marco de las elecciones presidenciales de este 31 de mayo y se basan en la información consignada en los programas de gobierno y en las declaraciones públicas dadas.La piedra angular de su propuesta macroeconómica es llevar a Colombia a niveles de crecimiento del PIB de entre el 6 % y el 7 % anual desde una dinámica actual por debajo del 3 %, es decir, inferior al potencial del país.De la Espriella ha asegurado en diferentes entrevistas que este crecimiento es alcanzable para el tercer año de su mandato mediante la activación de cinco motores económicos clave.A diferencia del gobierno actual, propone duplicar la producción de petróleo hasta los 1,3 millones de barriles diarios, permitiendo nuevos contratos de exploración y el uso de fracking responsable con el medio ambiente. Reactivando el sector, estima que obtendrá entre $15 billones y $20 billones adicionales en regalías.Foto: ©grandriver de Getty Images Signature a través de Canva.comAl mismo tiempo, aspira a convertir a Colombia en la despensa agrícola del mundo, siguiendo el modelo del estado de Mato Grosso en Brasil, industrializando el campo y reubicando a campesinos en tierras productivas.Además, para reactivar la construcción se puso la meta de poner un millón de viviendas nuevas en cuatro años, con lo cual espera también impulsar el empleo masivo.También planea posicionar el turismo como fuente de divisas por medio de una seguridad física garantizada, con lo cual espera registrar 5 millones de visitantes anuales y hasta $3 billones en ingresos, y fomentar la innovación y las nuevas tecnologías como pilares de desarrollo.De esta forma, según su programa de Gobierno, se podrían generar 3 millones de puestos de trabajo en cuatro años, pues en entrevistas ha manifestado que su apuesta es una economía libertaria orientada al empleo masivo.Para alcanzarlo quiere reducir los costos de la formalidad y flexibilizar los contratos (por horas, híbridos o por proyectos). Para los jóvenes que no estudian ni trabajan («ninis»), plantea una formación técnica de 11 meses en IA y robótica para que salgan a «facturar» de inmediato.El desafío del desbalance fiscalDe la Espriella sostiene que el Estado colombiano es inviable financieramente tal como está planteado porque su estructura actual prioriza el gasto burocrático sobre la inversión productiva y la eficiencia gerencial, lo que ha derivado en el actual déficit entre ingresos y gastos. Incluso señaló que el gobierno actual se ha dedicado a engordarlo innecesariamente.En respuesta, propone una reducción del Estado de hasta un 40 % en cuatro años que incluye el recorte de alrededor de 700.000 funcionarios y contratistas, además de la eliminación o fusión de al menos nueve ministerios, el recorte de gastos diplomáticos o la liquidación de embajadas, la revisión de entidades o dependencias con funciones cruzadas y duplicadas y la incorporación de tecnología blockchain e inteligencia artificial en los procesos de contratación pública. Así ahorraría entre $25 y $30 billones anuales.De hecho, cuestionó que el Gobierno se haya convertido en el mayor empleador del país, una dinámica que a su parecer no funciona en una Nación con altos niveles de pobreza, como Colombia.Fotografía: Sebastián Alvarado, Valora AnalitikPara sanear las finanzas, Restrepo y De la Espriella han dicho que recuperarán cerca de $150 billones que se pierden en exenciones tributarias, hasta $90 billones que deja de recibir la Nación por corrupción y otros $100 billones que nunca llegan a las arcas del Estado por evasión.Además, dijo que como gesto simbólico y de austeridad, se compromete a no cobrar el salario presidencial que le corresponde durante su mandato.Sobre la deuda pública, el candidato calificó la situación actual como un «despeñadero económico» con una deuda externa que supera los US$250.000 millones. Su plan de trabajo en este frente se concentra en enfocarse en que el crecimiento económico haga la deuda manejable.También se comprometió a cumplir la Regla Fiscal, que establece un límite para el desbalance entre ingresos y gastos y el endeudamiento, así como a trabajar para recuperar la confianza de las calificadoras de riesgo, que han venido rebajando la nota soberana de Colombia.Aquí llama la atención que ha mencionado la posibilidad de utilizar la emisión de bonos (TES) o recursos del presupuesto para estabilizar el sistema de salud en sus primeros 90 días, aunque no ha entrado en detalles al respecto.Lo que se vine en impuestosEl candidato De la Espriella propone una reforma tributaria, pero con el objetivo de bajar impuestos en lugar de subirlos y de simplificar el sistema actual. Sobre este punto sostuvo en entrevista que la solución al problema de los bajos ingresos públicos es ampliar la base gravable y combatir la evasión y el contrabando.Ha señalado específicamente que le apuntará a la eliminación del 4 x 1.000 para incentivar a más personas a ingresar al sistema financiero y del impuesto al patrimonio, incluso criticó los impuestos a los alimentos ultraprocesados y las bebidas azucaradas por ser inflacionarios y afectar la libertad de elección de los consumidores.Del mismo modo, planteó la reducción de los tributos a la gasolina (que hoy contribuyen con el 52 % del precio del galón), así como la carga tributaria a las empresas en renta, especialmente las más pequeñas, que actualmente estima en un 71 % de sus ganancias, para fomentar la competitividad y el empleo formal.La visión económica de Abelardo de la Espriella se centra en un repunte del crecimiento económico y un modelo de austeridad radical con un corte empresarial que le apunta a corregir el deterioro financiero que señaló al gobierno actual de provocar.