Hace justo un año Naturgy emprendía una reordenación accionarial histórica. Lo hacía con un plan sui generis, relativamente habitual en países anglosajones pero una rareza en el mercado español. La compañía, principal gasista y tercera mayor eléctrica española, lanzó una autoopa’ para comprar más de un 9% de su capital en manos de sus accionistas por 2.300 millones de euros. Una operación pactada por el núcleo duro y en la que todos sus grandes accionistas de referencia (Criteria, BlackRock, CVC e IFM) recortaban sus participaciones para cederlas al grupo.Seguir leyendo....